Las ciudades inteligentes, que hacen uso de datos, tecnología e IA para optimizar servicios, llevan ya un tiempo ganando terreno. En 2019, la Alianza Global de Ciudades Inteligentes del G20, del Foro Económico Mundial, propuso "un conjunto compartido de principios rectores básicos para el uso responsable de las tecnologías de ciudades inteligentes". Entonces, ¿qué puede aportar la IA generativa a nuestras metrópolis? Según City AI Connect, una nueva plataforma digital que conecta a gobiernos locales probando la IA generativa, los casos de uso corrientes van desde la optimización de los horarios de transporte público hasta la creación de chatbots multilingües para mejorar el acceso a los servicios. He aquí cinco ciudades del mundo que lideran el uso de esta tecnología. Buenos Aires: Un "Boti" versáti La capital argentina se adelantó lanzando su chatbot, "Boti", en 2019. Boti ha evolucionado junto con la IA generativa, logrando un récord de 11 millones de conversaciones en enero de 2022 y convirtiéndose en "canal preferido por los ciudadanos", según el Observatorio de Innovación del Sector Público. El chatbot sirvió como canal oficial del gobierno para tratar de pruebas y vacunaciones durante la pandemia, y ahora ha ampliado su alcance para incluir servicios como el uso compartido de bicicletas y la asistencia social. También puedes leer: Wyndham Quito Airport Ganador del Premio South America’s Leading Airport Hotel 2024 en los World Travel Awards Singapur: 100 innovaciones de IA generativa La ciudad-estado fue el primer país del mundo en tener un gemelo digital, es decir, un modelo virtual de Singapur. Y ahora, tras una iniciativa gubernamental lanzada el año pasado, ha ideado más de 100 soluciones de IA generativa. Como parte de una iniciativa para acelerar la adopción de la tecnología en colaboración entre el Ministerio de Comunicaciones e Información, Digital Industry Singapore, Smart Nation Group y Google Cloud se creó AI Trailblazers 2.0. Su objetivo es ayudar a las organizaciones locales a utilizar GenAI para resolver desafíos del mundo real. Ámsterdam: Materiales sostenibles Los primeros proyectos de investigación de Inteligencia Artificial para Moléculas y Materiales Sostenibles (AI4SMM) se centran en materiales como sales para almacenamiento de energía, acero sostenible, aditivos seguros para plásticos y proteínas vegetales para nuevos alimentos. El aprendizaje automático y las técnicas computacionales pueden predecir la relación entre la estructura y las propiedades de las moléculas y los materiales: su funcionalidad, su degradabilidad y sus interacciones con el entorno biológico. Esto ayudará a mejorar la sostenibilidad en áreas tan diversas como la alimentación y la agricultura, los materiales de construcción, los procesos industriales ecológicos, la transición energética, los materiales de consumo, la salud, etc. También te puede interesar: Google Travel: ¿cómo conseguir vuelos y hospedaje más baratos? Dallas: Vehículos autónomos de próxima generación Mientras que un vehículo autónomo "estándar" utiliza datos e imágenes para planificar rutas y detectar objetos, el nuevo sistema, Copilot4D, está entrenado con sensores lidar, que pueden detectar la distancia de un objeto y visualizar continuamente un mapa 3D del entorno del vehículo. Esto significa que el vehículo puede generar predicciones de lo que ocurrirá hasta 10 segundos en el futuro y, por tanto, anticiparse a los problemas. Si estos vehículos de IA generativa demuestran ser más seguros y fiables que sus predecesores, existe la posibilidad de abordar una serie de problemas, como retrasos en la cadena de suministro, emisiones de carbono y escasez de fuerza laboral, afirma el Toronto Globe and Mail. Boston: Imaginando una ciudad ciclista La IA generativa ayuda a los bostonianos a imaginar y adoptar un trazado diferente para su ciudad y así poder trasladar el estilo de infraestructura ciclista de Copenhague y superponerlo a la infraestructura y el entorno de Boston, de modo que los bostonianos puedan tener una idea tangible de cómo será nuestra ciudad si promovemos y construimos una red ciclista. Fuente: Foro Económico Mundial