¿Están las organizaciones preparadas para que trabajen mujeres?
En abril de 2012, edición No.215 de Ekos Negocios, habíamos adelantado algo relacionado con este tema, ahora compartimos un enfoque complementario.
| En septiembre de 2000, 189 países firmaron la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas. El Objetivo No. 3 reza: “promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer”. De similar forma, desde el año 2000, se preconiza el Pacto Global que, en su principio 6, señala: “las empresas deben apoyar la abolición de las prácticas de discriminación en el empleo y ocupación”. Sin embargo, percibimos demasiado ‘bla bla’ y poca acción concreta en las organizaciones acerca de este asunto que, seguramente, ocasiona escozor a más de un empresario, que se preocupan por cumplir con autenticidad la responsabilidad social. Aún podemos afirmar -con absoluta certeza- de que a ningún otro ser, que no sea la mujer, le ha sido otorgado el don de la concepción y alumbramiento. Por eso existe la humanidad y aseveramos que constituye el más atesorado legado para la sostenibilidad y para la permanencia de la vida. | ||
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| Este valor resulta hoy particularmente importante, en el que el valor de la persona, de su dignidad y de sus derechos, a pesar de las proclamaciones de propósitos, está seriamente amenazado por la difundida tendencia a recurrir, exclusivamente, a los criterios de la utilidad y del tener”. No podemos ocultar que la mujer, caracterizada por ser polifacética y multifuncional, una vez que ha concluido sus quehaceres laborales, retorna a casa a extremarse por atender a sus hijos; tarea que realiza con la misma Eficacia y prestancia que estampa en sus afanes profesionales; Desafortunadamente, en las empresas se la coloca en el mismo plano masculino, trato, horarios y tareas, tal cual como fueron diseñadas las organizaciones desde que existen. Irónico, contradictorio, divergente con la modernidad y con la responsabilidad social que la mujer no sea tratada con justicia. |