Ese auge, sin embargo, trajo consigo un sinnúmero de nuevas aplicaciones y usos de la IA, que no necesariamente están alineados con lo que consideramos ético. Y no me refiero solamente a los ciberataques potenciados con IA, sino a la generación de contenidos sensibles y hasta el uso de datos personales o datos confidenciales de las empresas, lo que ha generado preocupación sobre la responsabilidad en su uso y un debate sobre su posible regulación. Hoy, de acuerdo con un estudio de IBM, 9 de cada 10 profesionales de TI en América Latina asegura que un aspecto importante de la confianza y la explicabilidad de esta tecnología es tener la capacidad de gobernar los datos y la IA a lo largo de todo el ciclo de vida. De hecho, 90% dice que es más probable que los consumidores elijan los servicios de una empresa que ofrece transparencia y marco ético sobre cómo se construyen, gestionan y utilizan sus datos y modelos de IA. Si las personas y empresas lo ven cómo una prioridad, ¿qué viene entonces? En Ecuador, al igual que en otros países, ya se habla de la posibilidad de una regulación de la IA. Esta normativa jurídica busca definir las ‘reglas de juego’ en el uso de la IA, una oportunidad de consenso sobre la transparencia, la ética y la explicabilidad que debe tener la IA y cómo los proveedores de esta tecnología deben alinearse con eso. También te puede interesar: Nubes Verdes: Cloud Computing como motor de sostenibilidad en la logística Estamos preparados para esa discusión porque ayudará a poner sobre la mesa cómo la IA debe proteger nuestros datos personales. Y porque en el centro de la tecnología deben estar las personas. Se trata de avanzar con responsabilidad. ¿Cómo se asocia la IA con los servicios cloud? La integración de la IA y el aprendizaje automático en los servicios en la Nube se expandirá, facilitando análisis avanzados, automatización de procesos y servicios personalizados. Además, en la computación en la nube, la IA Generativa aporta soluciones prácticas y accesibles para empresas y usuarios al reducir la carga de trabajo rutinaria, estimular la creatividad, potenciar la eficiencia, la personalización, la protección de datos críticos y la seguridad en el desarrollo de software. Por: Andrés Maldonado, Gerente General de IBM Ecuador