El litio es uno de los metales más codiciados para la producción de baterías. Y la creciente adopción de los vehículos eléctricos en el mundo ha hecho que este elemento tenga mayor demanda. Entre los productos en los que más se usa el litio están las baterías, cerámicas y vidrio, grasas lubricantes y otros. En este contexto, científicos de la Universidad Tecnológica de Nanyang (UTN), en Singapur, desarrollaron un proceso que permite reciclar las baterías con la ayuda de cáscaras de fruta. Este consiste en mezclar las baterías trituradas con disolventes derivados de las cáscaras, lo que permite extraer metales de las baterías viejas. Con este mecanismo, los científicos han logrado extraer metales como litio, cobalto, níquel y manganeso que luego pueden ser usados para la fabricación de nuevas baterías. Este proceso recupera más del 90% de los metales en la planta piloto que crearon los científicos de la UTN.Te puede interesar: Top 5 de apps sostenibles Ahora, los científicos buscan optimizar el proceso para lograr que se pueda usar a escala comercial. De momento, la planta piloto puede trabajar con hasta 2.000 litros de baterías trituradas y diluidas. Aumentar esta capacidad sería beneficioso para esta propuesta que viabiliza una transición energética. Fuente: Foro Económico Mundial