Ante el aumento vertiginoso de la demanda energética de la IA, una innovadora startup está trasladando la infraestructura de datos fuera del planeta. Starcloud está construyendo centros de datos espaciales para aprovechar la vasta e ininterrumpida energía solar disponible en órbita. La infraestructura espacial apoya el desarrollo de IA a gran escala A diferencia de la Tierra, donde los centros de datos se enfrentan a limitaciones de espacio y energía, los centros orbitales pueden expandirse hasta 50 veces más. Estos módulos, cada uno del tamaño de cinco contenedores de transporte, se combinan para formar enormes estructuras de 4 km por 4 km alimentadas por energía solar, con radiadores que se extienden a lo largo de un kilómetro. Los centros de datos espaciales reducen el impacto ambiental Si bien el lanzamiento inicial tiene un impacto ambiental, con el tiempo estos centros de datos espaciales emiten diez veces menos CO2 que los terrestres que funcionan con combustibles fósiles. Además, contribuyen a la conservación del suelo al evitar la necesidad de cubrir bosques y campos con paneles solares. Además de favorecer la IA, el vacío y el frío del espacio ofrecen condiciones óptimas para la computación cuántica, eliminando la necesidad de refrigeración de alto consumo energético en la Tierra. También te puede interesar: “Voyager Station”, el primer hotel espacial que se lanzará en 2027 Una visión para el futuro de la infraestructura tecnológica Dado que se prevé que el consumo de electricidad relacionado con la IA crezca un 50 % anual hasta 2030, Starcloud planea lanzar su primer centro de datos orbital en agosto de 2025, seguido de una versión más potente en 2026. La empresa cree que dentro de una década la mayoría de los nuevos centros de datos estarán en el espacio. Fuente: World Economic Forum