El sector financiero de la Economía Popular y Solidaria (EPS) está integrado por 390 cooperativas de ahorro y crédito, cuatro asociaciones mutualistas y dos organizaciones de segundo piso, que operan bajo la supervisión de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS). Por su naturaleza asociativa, las entidades supervisadas por la SEPS mantienen una relación estrecha con sus clientes, quienes a su vez participan como socios y forman parte de los procesos de toma de decisiones. Asimismo, debido a su cobertura geográfica, estas entidades se orientan a la intermediación financiera en territorios con altos niveles de ruralidad y pobreza, promoviendo la inclusión financiera, el fortalecimiento de las economías locales y el acceso a servicios financieros formales para poblaciones tradicionalmente excluidas. Según información de la SEPS, a noviembre de 2025, el sistema cooperativo registró más de 10,4 millones de certificados de aportación, lo que evidencia su relevancia dentro del sistema financiero nacional. En ese mismo período, las cooperativas de los segmentos 1, 2 y 3, junto con las cuatro asociaciones mutualistas, registraron activos por USD 30.824 millones y pasivos por USD 27.195 millones. En este contexto, el segmento 1 concentró el 83,4% del total, mientras que el segmento 2 representó el 11,9%. Un actor clave en la dinamización de la economía local y en la inclusión financiera de zonas rurales y vulnerables. La cartera de crédito de las cooperativas de ahorro y crédito de los segmentos 1, 2 y 3, junto con las asociaciones mutualistas, asciende a aproximadamente USD 19.956 millones, de los cuales el 49,4% corresponde a créditos de consumo, el 39,4 % a microcréditos, y el 8,8% y 2,4% a los segmentos de vivienda y productivo, respectivamente. En cambio, el total de depósitos captados por el sistema asciende a USD 25.617 millones, provenientes de la relación con 7,1 millones de personas, lo que representa el 37,7% de la población nacional. Estos recursos se originan principalmente en aportes de mujeres, quienes contribuyen con el 53% del saldo total de depósitos. El 35% de los depósitos y el 39,9% de los créditos corresponden a cantones con un nivel de ruralidad superior al 50%, mientras que el 19,7% de la cartera y el 11,2% de las captaciones se concentran en cantones con niveles de pobreza superiores al 50%. Estas cifras evidencian la relevancia de las entidades de la EPS como agentes que promueven la inclusión financiera y facilitan el acceso a servicios financieros para poblaciones con escasos recursos y altos niveles de ruralidad, impulsando así la actividad económica en todo el territorio mediante el acceso al crédito formal. También te puede interesar: Con Casa Ecuador Abu Dabi - La Embajada de la Naturaleza en el mundo, el país hace historia en la F1 Distribución del gobierno corporativo desde una perspectiva de género A nivel de gobierno, los hombres continúan representando la mayoría de los directivos de las entidades financieras de la EPS y cargos relacionados con la toma de decisiones, con un 52% de participación, mientras que las mujeres representan el 48%. Aunque esta brecha de género no ha mostrado cambios significativos, en los últimos años se ha observado una mayor inclusión femenina, especialmente en el grupo etario de 18 a 29 años, donde la participación de mujeres con poder de decisión alcanza el 68,3%. En cuanto a la representación legal, la situación es distinta y la brecha de género es más amplia. El 64% de los directivos que ocupan la dirección legal de las entidades son hombres, con una mayor concentración en los segmentos de 50 años en adelante. Clasificación por segmentos Las cooperativas y mutualistas, debido a su naturaleza heterogénea (en términos de tamaño, cobertura geográfica, tipos de servicios ofertados y uso de herramientas tecnológicas) se encuentran bajo la supervisión de la SEPS y se clasifican en cinco segmentos de acuerdo con su nivel de activos. Las 47 instituciones que conforman el Segmento 1, incluidas cuatro mutualistas, concentran el 77% de los certificados de aportación, el 83,4% de los activos y el 83,7% de los pasivos del sistema. Al cierre de noviembre de 2025, la cartera de crédito alcanzó los USD 16.256 millones, lo que representa un crecimiento del 2% en comparación con el mismo mes de 2024. Por su parte, las obligaciones con el público ascendieron a USD 19.139 millones, registrando un crecimiento anual del 13,3%. Las entidades de este segmento se caracterizan por su amplia cobertura regional. Entre las más representativas se encuentran tres cooperativas: Cooperativa JEP (USD 3.827 millones en activos), Jardín Azuayo (USD 2.228 millones) y Policía Nacional (USD 1.499 millones). El Segmento 2 está conformado por 64 cooperativas que administran 1,7 millones de certificados de aportación, USD 3.665 millones en activos, USD 2.637 millones en cartera de crédito y USD 2.877 millones en depósitos. Este segmento reporta un crecimiento anual del 12,7% en la cartera de crédito y del 29,5% en los depósitos. Perspectivas económicas del Ecuador en 2026: el aporte del sistema financiero de la EPS De acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía mundial creció el 3,3% en 2025, una tasa moderada y similar a la registrada en 2024. Durante este periodo, las principales economías del mundo, como Estados Unidos y China, muestran una tendencia de desaceleración del crecimiento, en un contexto marcado por tensiones comerciales y arancelarias, problemas estructurales y políticas internas. Para 2026, las proyecciones del FMI indican que el crecimiento global se mantendrá en 3,3%. Sin embargo, persisten riesgos asociados a la incertidumbre prolongada, los cambios en las políticas comerciales, los reajustes en las expectativas respecto a la tecnología y la escalada de las tensiones geopolíticas, factores que podrían incidir en la estabilidad económica mundial. En este contexto, el BCE estima que la economía ecuatoriana crecerá un 3,8 % en 2025 y 1,8% en 2026, lo que representa una expansión más moderada, ubicándose por debajo del promedio regional, que alcanzaría el 2,2%, de acuerdo con las previsiones del FMI. Para la economía nacional, sostener una trayectoria de crecimiento en 2026 no dependerá únicamente de la evolución del entorno internacional, sino también del desempeño de los actores internos. En este sentido, el sistema financiero (en particular las entidades de la EPS) cumple un rol fundamental en la intermediación de liquidez hacia las unidades productivas del sector, que se concentran principalmente en zonas rurales y en territorios con altos niveles de pobreza, contribuyendo así al desarrollo local y a la generación de impacto social. La liquidez de este sector responde, en gran medida, al crecimiento sostenido de los depósitos. Entre enero y noviembre de 2024 y 2025, este indicador aumentó de USD 22.275 millones a USD 25.617 millones, lo que representa un crecimiento del 15%. En paralelo, la cartera de crédito se incrementó en USD 794 millones, alcanzando un total de USD 19.956 millones, según datos de la SEPS. En conjunto, estos resultados evidencian que, pese a un entorno económico más desafiante en 2026, el fortalecimiento del sistema financiero de la EPS será clave para sostener la actividad productiva, apoyar la inclusión financiera y contribuir a una expansión económica más equilibrada y socialmente sostenible Por: Jonathan Guamán Ch., Ekos Research