ESET es una compañía de ciberseguridad originaria de Eslovaquia, con más de 30 años de trayectoria, presencia en más de 200 países y más de 3.000 colaboradores a escala global. En América Latina cuenta con más de 150 profesionales y en Ecuador cumple dos décadas de operación bajo el liderazgo de Andrés Zurita Berrú, Country Manager de ESET Ecuador. Zurita, Ingeniero de Sistemas y graduado de una maestría en INCAE, comenzó a emprender en 2001. Cuatro años después dedicó más de seis meses a investigar soluciones internacionales de seguridad informática y decidió introducir ESET en Ecuador. En ese momento, vender licencias originales de software parecía una apuesta difícil en un mercado marcado por la piratería y una baja cultura de protección digital. El negocio evolucionó junto con las amenazas. Lo que comenzó como una solución antivirus administrada por los Departamentos de Tecnología se convirtió en un ecosistema vinculado con la continuidad operativa, la protección de datos y la estrategia del Directorio. “La ciberseguridad dejó de ser un asunto exclusivamente técnico; hoy es un tema de negocio”, sostiene Zurita. La velocidad de las amenazas obliga a mantener las soluciones actualizadas. ESET identifica más de 410.000 nuevas muestras maliciosas cada día. Para Zurita, utilizar software pirateado o sin actualizaciones expone a usuarios y empresas a ataques que cambian constantemente, además de impedir el acceso a nuevas funcionalidades y soporte especializado. Te puede interesar: Inteligencia Artificial y Ciberseguridad: la gobernanza como estrategia empresarial El modelo de atención en Ecuador combina varios niveles de servicio. La empresa capacita a los responsables internos de sus clientes, trabaja con una red seleccionada de partners y cuenta con más de 30 colaboradores locales en áreas de preventa, posventa, calidad, fidelización y soporte. Los casos más complejos pueden escalar hacia la operación regional en Argentina y, de manera excepcional, hacia la sede global en Eslovaquia. La operación corporativa crece cerca de 20% anual y protege a más de 2.000 empresas en el país, además de atender a usuarios residenciales. Este desempeño supera el crecimiento natural de la industria, estimado entre 9% y 11%, y ha obligado a ampliar el equipo y las capacidades de acompañamiento. El phishing continúa siendo el principal vector de ataque, mientras que el ransomware se mantiene entre las amenazas más temidas. A esto se suma el riesgo generado por terceros: proveedores de software, call centers o plataformas que administran información sensible. Zurita advierte que la frontera de seguridad ya no termina en los servidores de una empresa, sino que se extiende a todo su ecosistema de aliados. La compañía complementa su oferta con academias, webinars y programas de educación digital. Su propósito es elevar la cultura de ciberseguridad en empresas, hogares y comunidades. “Resistirse a la transformación digital deja muy poco tiempo de vida a una organización”, afirma Zurita. La meta para ESET es que la inversión tecnológica se traduzca en ciberresiliencia, continuidad de negocio y decisiones mejor informadas. (I) Por: Andrés Calvopiña Cervantes