Los expertos financieros prevén que la actividad económica se irá equilibrando desde el otoño. Podemos entrar en niveles normales a finales de año. Cuando acabe la crisis, la interconexión, solidaridad y creatividad se harán mucho más digitales. Las empresas deben afrontar hoy un desafío extremadamente complicado ante el contexto planteado por la pandemia del coronavirus. Mientras intentan adaptarse como pueden a esta delicada situación, muchos empresarios ya han comenzado a posar su mirada no solo en los próximos días, sino en cuál será el escenario de España dentro de algunos meses, una vez que el pico sanitario más complejo del COVID-19 haya pasado, como todos esperamos. ¿Qué ‘panorama’ de país se vislumbra, desde el punto de vista económico y empresarial, cuando las organizaciones deban retornar -gradualmente- a su cauce normal? Hay que hacerse a la idea de que esta crisis no es una cuestión de 15 días, ni de 30. La crisis sanitaria nos llevará hasta entrado el verano, y poco a poco las cosas empezarán a volver a su funcionamiento habitual. Los expertos financieros prevén que la actividad económica se irá equilibrando a partir del otoño, y podemos entrar en niveles normales a finales de año. Esta crisis, siendo muy profunda puntualmente, no es como una guerra o una depresión, que tienen un período de recuperación lento. Con los adecuados estímulos financieros que la Unión Europea está diseñando, y si la pandemia no recae (es decir, si se da con la vacuna adecuada), esta pesadilla pasará. Reorganización de todos los sectores productivos Al margen del hecho más estremecedor de esta situación, que es el de los fallecidos por la pandemia, habrá que reorganizar todos los sectores productivos, especialmente los servicios. Un sector que no repuntará tan rápido será el del transporte, especialmente el aéreo. Durante un tiempo, aunque el turismo vuelva a retomar su actividad poco a poco, probablemente no haga lo mismo el transporte de negocios. El mundo, después del coronavirus, habrá aprendido a trabajar más online. ¿Y cómo deberán ‘reciclarse’ y readaptarse las empresas en este marco? Esta crisis nos va a marcar para lo que queda de siglo, que es mucho. De alguna manera, podríamos decir que marca el principio del siglo XXI, mucho más que las cifras del calendario (como hizo la primera guerra mundial en el siglo pasado).