Mucho se habla acerca de la brecha digital existente en el mundo y particularmente en nuestro país, especialmente cuando de las mujeres se trata. Parecería que estamos un poco más alejadas de la tecnología, y nosotras mismas emitimos comentarios, a veces sin darnos cuenta, con los cuales nos estamos afirmando a nosotras mismas, que “no somos buenas para algo”. El otro día estaba en una reunión de amigas, algunas mayores a los 50 años, otras un poco menores y escuchaba decir a varias de ellas, “es que soy peleada con la tecnología”, “en mi casa son mis hijos los que me ayudan con los temas tecnológicos”, “soy de otra generación por lo cual, la tecnología no va conmigo”, en definitiva, se negaban el intento o la opción, de pensar y actuar diferente y asumían que definitivamente, el mundo digital no era para ellas. Me surge entonces la pregunta, ¿será que nosotras mismas, independientemente de nuestra edad, vamos levantando una pared que bloquea nuestra mente hacia todo aquello que parecería ser nuevo, diferente, quizás algo complejo? Lo cierto es que entre mujeres deberíamos realizar un pacto, deberíamos prohibirnos efectuar comentarios que nos encasillen en un estereotipo que nos aleje, por propia decisión, del mundo de la tecnología o de aquello que resulte ser un nuevo desafío. Deberíamos empujarnos entre nosotras para aceptar cada reto que pueda evidenciar las capacidades y potencialidades con las cuales contamos. ¿Cómo saber o estar conscientes de los talentos que tenemos, si no nos damos la oportunidad de descubrirlos? Y el mundo digital es uno de ellos, además de que parecería ser infinito e inimaginablemente fascinante. Que ese comentario “soy peleada con la tecnología”, o “la tecnología siempre me juega sucio”, entre otras, no se vuelva un obstáculo que te detenga en tu zona cómoda, cuando tengas la oportunidad de aprender algo nuevo. Así mismo, si tenemos la opción de promover en otras mujeres el aprendizaje de nuevas herramientas digitales, hagámoslo, pues entonces las brechas se irán reduciendo cada vez más, al menos, cuando esto dependa de la voluntad e intención de quien asume la responsabilidad de acoger el reto. Por ejemplo, hoy contamos con la IA, con aplicaciones que nos facilitan la vida, que ahorran tiempo, que nos resuelven inquietudes en cuestión de segundos o minutos. Si la usamos con ética, con propósitos nobles, como parte de una cadena que genera valor para nosotras mismas y para los demás, vale la pena conocerla y aplicarla. También te puede interesar: Conoce a las mujeres que lideran las Pymes en Ecuador En ese sentido, quisiera compartirles una maravillosa experiencia por demás positiva, con más de 700 personas graduadas en la certificación académica “Habilidades Digitales para Potenciar tu Negocio de Venta Directa”, que, por cierto, un 90% de las graduadas son mujeres. Gracias a la alianza entre UTPL y AEVD, capacitamos en herramientas digitales a cerca de 500 mil emprendedores independientes del canal de Venta Directa en Ecuador, el 85% mujeres. Las personas se inscriben e inician el programa de certificación de la UTPL, de manera gratuita. Cada sábado, durante casi dos meses, se conectan a clases de 08:00 am a 12:00, y reciben capacitación de muy alto nivel, con docentes de la UTPL, estudiantes de último año de universidad de carreras en tecnología. Al final, quienes han completado trabajos, deberes y han asistido al 95% de las clases, reciben una certificación universitaria. No todos/as quienes se inscriben culminan con éxito; algunas personas se quedan en únicamente participación, pues no han podido completar los trabajos, pues implica dedicación y tiempo, sin embargo, también reciben su diploma, pero como asistentes al programa. El día de la última graduación (julio 2025) varias estudiantes nos compartieron sus testimonios: “Gracias al programa, mi negocio está creciendo un 30% más, a partir del uso de las nuevas herramientas”..... Ana C. “Siempre quise estudiar en la Universidad; sin embargo, por problemas económicos, no lo pude hacer. Es la primera vez que asisto a clases y obtengo un certificado universitario, y eso me emociona sobremanera; en verdad, es uno de los mejores días de mi vida”..... Silvia D. “Pensaba que esto no era para mí. Resultó sumamente divertido y aprendí tanto. Ahora no podría salir adelante sin la tecnología. Hasta tengo mi propia página web”..... Lourdes P. “Nunca más diré que no soy buena para la tecnología, incluso puedo ahora ayudar a mis hijos en sus tareas y estoy moviendo mi negocio y administrándolo con ayuda digital. Entre las herramientas preferidas que aprendí en el programa, tenemos: CRM para mis clientes, manejo de inventarios, encuestas de satisfacción, armar mi propia página web, las herramientas de IA, entre ellas, Gamma.com”..... Lucía S. Son algunos de los tantos testimonios que recibimos durante el evento de graduación en Quito, tomando en cuenta que también se conectaron desde otras provincias, pues al tratarse de clases online, el programa tiene una amplia llegada y cobertura. Resultados palpables de un programa que rinde frutos tangibles y que empodera a las mujeres, y también a los varones, eliminando tangiblemente las brechas digitales existentes, al menos en esta parte de la población. Programas como los de la AEVD-UTPL son por demás necesarios, no solo en el Ecuador, sino en el mundo, y alianzas como estas le hacen bien a la sociedad, le hacen bien al Ecuador. Los resultados están a la vista y en equipo vamos venciendo las tan presentes y reales brechas digitales. Mucho depende de quienes aceptan ser parte de programa, mismo que podemos llamar exitoso cuando hay constancia de que lo aprendido se está aplicando y con resultados muy positivos en cuanto al emprendimiento, y también como esencia del crecimiento y mejoramiento personal, en muchos sentidos, no solamente en lo académico. En cuanto a quienes están leyendo este artículo, solo decirles que ojalá no sean de aquellas personas que todavía dicen “es que soy peleada con la tecnología”. ¡Ya no! Nunca más. Por: María Fernanda León, Directora Ejecutiva AEVD