Algunas grandes empresas, como Zara, Coca-Cola y Nissan, e incluso algunos despachos de abogados, ya están trabajando en cómo crear un mundo virtual que simule la realidad, en el que los sujetos puedan experimentar las consecuencias de sus decisiones y acciones sin verse afectados. Los videojuegos son un avance de estos dispositivos e involucran personajes que los jugadores pueden identificar. Ahora se trata de que el personaje de ese universo virtual sea el propio jugador. Los clientes de Said y otras empresas que se apeguen a la fórmula podrán pedir construir el metaverso que mejor se adapte a sus necesidades o negocio, y crearlo como un juego o probar el alcance a su conveniencia antes de pasar a la realidad. La neurociencia aún no puede explicar por qué nuestra percepción del mundo en el que vivimos no se agrieta o colapsa, como ocurre en una película o en la televisión cuando la voz de un actor no coincide con el movimiento de sus labios, porque estos cambios en cada imagen. percibimos O el movimiento, sonido, color, forma, etc. de la situación, el cerebro lo procesa de manera diferente, algunos cambios se procesan más rápido que otros, lo que teóricamente significa que nuestras percepciones están permanentemente desincronizadas. También te puede interesar: Disney quiere conquistar el metaverso El metaverso personal no es un capricho de la naturaleza, ya que todas las referencias son fantasías reales que nos hacen la vida más fácil. Cuando sentimos, por ejemplo, que una mano nos toca y seguimos buscando un bolígrafo para escribir o para abrir la llave de una casa, estos comportamientos son más difíciles de lograr. propio cerebro. Fuente: El País