Una imagen sucede todos los días en 35 mil locales de 70 países: un vaso blanco con algún tipo de café, una sirena verde y un nombre escrito a mano en marcador negro. Con ese pequeño gesto en el que preguntan, escriben y mencionan nuestro nombre, Starbucks logra generar un detalle de personalización de la experiencia con cada uno de sus clientes. Y, mientras tanto, esas mismas personas recibimos todos los días decenas de correos electrónicos o newsletters con ofertas de productos o servicios que no nos interesan o no nos interpelan para nada: productos para bebés para quienes tienen hijos grandes o descuentos para restaurantes que están a kilómetros de distancia. Teniendo a su disposición una amplia base de datos e información, estas empresas solo logran fastidiar a sus receptores con información irrelevante. Para resolver la enorme brecha entre esos detalles de personalización diarios y la inefectiva comunicación con la que nos bombardean regularmente, aparece un nuevo aliado: la inteligencia artificial. El poder de esta tendencia permite la hiperpersonalización que da pie a un nuevo concepto, la empatía digital, que está transformando el marketing y la comunicación. También te puede interesar: DHL Global Forwarding está transformando la logística en Ecuador y la región La hiperpersonalización es la capacidad que tienen las empresas de acercarse a sus usuarios para anticipar sus deseos y necesidades. Para ello, se basan en la información recopilada: cómo consumen, qué es lo que buscan, sus intereses y los de sus relaciones más cercanas. Poder manejar esta información adecuadamente brinda la oportunidad de comprender mejor a la persona detrás del cliente, y así establecer una conexión más cercana, profunda y humana. Una empatía digital. Con inteligencia artificial y etiquetas artificiales, la hiperpersonalización transforma y analiza todos los datos para convertirlos en información útil. Realizar este análisis permite a las compañías prever comportamientos, necesidades y riesgos, mientras se acerca al cliente. El uso de esta herramienta ofrece una serie de ventajas clave. En primer lugar, permite a una organización comprender las preferencias de los usuarios a nivel granular. Netflix, por ejemplo, utiliza esta herramienta para recomendar películas y series a cada usuario en función de su historial, sus calificaciones y sus preferencias de género. En el caso del retail Ripley, en Perú, ofrece recomendaciones personalizadas a sus clientes, lo que se traduce en una experiencia de compra más satisfactoria. La hiperpersonalización también ofrece una mayor relevancia en las experiencias digitales para satisfacer las necesidades de los usuarios. Spotify es un ejemplo, ya que utiliza la información disponible para crear listas de reproducción personalizadas para cada usuario en función de sus gustos musicales. Es así que el 70% de las sesiones de escucha en la plataforma se inician en listas de reproducción personalizadas con algoritmos de la aplicación.