Fernanda, a pesar de no haber sido futbolista desde el principio, su pasión por este deporte la impulsó a dar pasos gigantes en el fútbol femenino. Cuando Ecuador se clasificó por primera vez en su historia, Fernanda tenía solo 10 años. Fue entonces cuando se dio cuenta de la euforia que rodea al fútbol y quiso experimentar esa adrenalina por sí misma. A pesar de comenzar tarde, comenzó a entrenar y a soñar en grande. Sin embargo, para lograr un cambio real en el fútbol femenino, es necesario derribar las barreras mentales que nos limitan. Fernanda se dio cuenta de que estas barreras incluyen la creencia de que las mujeres no pueden jugar al fútbol o que deben ser "machonas". También ha enfrentado la percepción errónea de que las futbolistas son débiles. Superar estas barreras mentales comienza con el autoconocimiento, descubriendo nuestras habilidades y debilidades. Pero las barreras sociales son igualmente importantes. Fernanda y su generación están desafiando la percepción de que el fútbol femenino no tiene el mismo peso que el masculino y trabajan para que se les reconozca. La tercera barrera crucial que Fernanda destacó fue la barrera legal. Reconociendo la necesidad de un cambio en las leyes, Fernanda presentó un proyecto en la Asamblea Nacional en 2019 para declarar el 7 de marzo como el Día Nacional del Fútbol Femenino en Ecuador, una ley que se convirtió en realidad. Este logro ejemplifica su capacidad para reescribir la historia y promover una sociedad más inclusiva. Martha, por su parte, señaló que el fútbol femenino en Ecuador ha experimentado un notable crecimiento económico. Hoy en día, las jugadoras pueden mantener a sus familias, acceder a empleos, garantizar la educación de sus hijos y contar con seguros médicos. Fernanda, Martha y otras líderes femeninas están cambiando el panorama, rompiendo barreras y reescribiendo la historia del fútbol femenino en Ecuador. Su dedicación y pasión son una inspiración para todos, recordándonos que no existen límites cuando se persiguen los sueños en el deporte y en la vida. En palabras de Fernanda: "Si el mundo no está listo para tus sueños, entonces cambia el mundo y cumple tus sueños".