Bajo este panorama, Alegría Crespo, Doctora en Educación y Vicerrectora del Colegio Johannes Kepler, además de consultora educativa, nos da una visión profunda del sector, y las posibles rutas hacia una educación más inclusiva y efectiva en el país. Con los retos actuales, ¿cómo cree que avanzan la educación en Ecuador? A pesar de los enormes desafíos históricos y recientes, estamos avanzando. No obstante, el panorama educativo en Ecuador enfrenta desafíos significativos. Estos sucesos han generado desconfianza, cansancio, y afectaciones emocionales, lo que ha impactado en el desarrollo cognitivo y socioemocional de los estudiantes. A pesar de los esfuerzos gubernamentales, las políticas educativas requieren mayor sostenibilidad y flexibilidad para adaptarse a las necesidades actuales, enfocándose en conectividad, capacitación docente, y un currículo alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. ¿Cómo abordar el tema emocional en la educación para fomentar la resiliencia ante las crisis? La OMS predice que el suicidio será la principal causa de muerte para 2030. Y no me cabe duda. Es crucial incluir en el currículo asignaturas enfocadas en la formación emocional y la autorregulación como proyecto de vida y amor propio. Pero también es esencial que los docentes estén capacitados para manejar estas temáticas y vivirlas, lo que requiere un cambio sustancial en las pocas públicas y la actualización del currículo educativo. También te puede interesar: Educación la nueva moneda de la competitividad global Otro desafío es promover la equidad de género desde las aulas ¿Cómo lograrlo? Si bien la educación formal en los colegios es importante, es insuficiente sin el apoyo del entorno familiar. La lucha por la equidad de género ha sido larga y continua, y aunque ha habido avances significativos, aún persisten desafíos como la hipersexualización de la mujer en la sociedad. Por esto es importante un equilibrio, ningún extremo es sano, pero hay que predicar con el ejemplo. Sin duda, la pandemia ha causado retrocesos significativos, especialmente en el rol de la mujer, por lo que la educación y la reeducación familiar son fundamentales para el progreso en este tema. ¿Puede la educación enfrentar la violencia contra las mujeres? Se puede actuar inmediatamente enseñando sobre los derechos humanos, los derechos del cuerpo, y los derechos de la mujer, junto con acciones contundentes para fomentar la denuncia y conciencia sobre los riesgos que enfrentan. La educación, tanto en instituciones educativas como en empresas, debe ser informativa y responsable. La implementación de medidas, como el consentimiento informado es fundamental. Aunque tomará tiempo, este mensaje ya está siendo interiorizado por mujeres y hombres educados y conscientes. Vivimos la Cuarta Revolución Industrial ¿Están nuestros niños, niñas y jóvenes preparados? Estamos ya inmersos en la Cuarta Revolución Industrial, lo que requiere un énfasis en desarrollar habilidades humanas únicas, como la ética y el manejo de tecnologías. Aunque no todos estamos completamente preparados para desafíos como la inteligencia artificial, la educación debe enfocarse en formar individuos ilustrados y críticos. La tecnología ofrece grandes beneficios, pero también limita la interacción humana real y presenta riesgos en Internet. Además, es esencial fomentar el interés de las niñas en carreras de ciencia y tecnología para cerrar la brecha de género en estos campos. ¿Qué es necesario para promover un mundo mejor a través de la educación sostenible? La educación para el desarrollo sostenible va más allá del cuidado ambiental, abarcando también aspectos sociales. Como parte del Colegio Johannes Kepler, he visto cómo esta educación amplia y generosa puede beneficiar a la comunidad. Es esencial compartir y colaborar entre instituciones educativas para lograr un impacto real y trascendental en la sociedad y el medio ambiente.