La empresa ha puesto su mirada en el 2050 porque para ese año sus emisiones de carbono serán cero y no dependerá ni de los metales ni del petróleo, ha dicho Diario El País. Epson apuesta por la revolución verde y espera que con un presupuesto de 100 billones de yenes lo logre (monto que se aplicará hasta el 2030). El camino será marcado por fases. Por ejemplo para el 2023 se trabaja para que toda la electricidad llegará de fuentes renovables. “Es una nueva visión, que busca la economía circular, mejorar la calidad de vida de los trabajadores y reducir el impacto medioambiental”, resume Yasunori Ogawa, Consejero delegado de Epson. ➤ Ver también: Este es el Plan de Acción de la ONU para que los mercados sean resilientes al clima La empresa hace sus mayores apuesta en tiempo de crisis provocada por la pandemia. Por ejemplo, ha creado un sistema (Dry Fiber) de reciclado de papel que transforma el usado en nuevo. El País también detalla que “Mientras, en la división de empresas, en algunas líneas, el crecimiento superó el 40% frente al año anterior. Además, el textil digital vivió a partir de mediados de 2020 su particular bordado de oro, tanto con soluciones destinadas a grandes productores como pymes. Y el gasto de agua está protegido, al igual que un cielo sólido. “Nuestras impresoras textiles reducen más del 90% de su consumo respecto a las tradicionales y ahorran el 30% de energía”, explica Epson en una nota”. Hoy las cifras que la empresa comparte, demuestran que las emisiones de gases de efecto invernadero se han reducido un 8,56% por empleado, la compañía ha ahorrado 1,1 millones de toneladas de plástico (está desarrollando en Japón uno a partir de biomasa), la tecnología libre de calor de inyección de tinta baja el consumo de energía un 83% frente a las impresoras láser y disminuye las emisiones de dióxido de carbono. Ogawa cree fervientemente que se puede “monetizar” la sostenibilidad. El País concluye indicando que “La econometría la pone la consultora IDC Report. Le da 9 puntos sobre 10. “Cuando la media de la industria es de 5, a datos de abril”, apunta el ejecutivo. Son los números “pequeños” de un gigante: su facturación ronda los 8.000 millones de euros, ocupa a más de 79.000 trabajadores y 82 delegaciones se reparten por todo el mundo. La oficina central encuentra su tierra en Japón”.