¿Qué fortalezas han adquirido las maestrías en Ecuador? Esto parte desde la perspectiva empresarial. Desde hace algunos años, las empresas como requisito para poder ingresar a un cargo, solicitan profesionales con títulos de cuarto nivel. En este sentido, hay un mix en Ecuador, las personas que aspiran a una maestría lo hacen con dos propósitos: el desarrollo y crecimiento profesional y adquirir nuevos conocimientos que puedan ser aplicados en las organizaciones a las que pertenecen, para mejorar procesos, así como para incrementar la rentabilidad y las ventas. Las maestrías a nivel global han cambiado, ahora buscan generar herramientas eficientes para mejorar de las organizaciones. El perfil del estudiante también ha cambiado. Antes veíamos un estudiante profesional un poco más maduro y con experiencia. Ahora los chicos recién graduados de su título de grado, buscan obtener con poca experiencia, su maestría, por lo que los programas deben estar diseñados de manera tal que se pueda generar conocimiento, pero además que enseñen cómo aplicarlos para lograr resultados, esa es la clave. Se dice que universidad y empresas no están alineadas ¿Qué deberían hacer ambos actores para acortar esa brecha? La brecha existe, pero en ESAI la estamos acortando. Tenemos un foro conformado por gerentes y directivos de empresas quienes nos guían hacia dónde apuntar. De ahí ha salido por ejemplo, que un maestrante debe tener un conocimiento geopolítico de Latinoamérica porque sin el conocimiento de esas tendencias ideológicas, es difícil tomar decisiones. Es por es que hemos hecho el ajuste inmediatamente en nuestros curriculums. Por otro lado, existe un interés por los temas éticos y de sostenibilidad para la toma de decisiones. El acercamiento a las empresas cada vez es más retador, buscamos que nuestros estudiantes vayan a las empresas y que las empresas nos digan qué problemáticas tienen, para a través de la materia que se está desarrollando, el estudiante pueda diseñar metodológicamente una posible solución y que la empresa sea beneficiada de ésta, de esta manera acortamos la brecha. Y además, lo hacemos también desde la investigación. Tenemos un proyecto de empresas familiares -90,8% de las empresas en Ecuador son familiares- donde la empresa familiar se abre y nuestro estudiantes conocen a fondo su trayectoria y ayuda a desarrollar sus estrategias. En ESAI, ¿qué maestrías tienen mayor acogida por los estudiantes y cuáles las más demandadas a nivel empresarial? Tenemos dos tendencias. Si bien las maestrías enfocadas en Administración son las más demandadas, hay una línea donde las maestrías específicas están tomando fuerza, ahora se requiere conocimientos más focalizados en ciertas áreas como por ejemplo, Gestión de Proyectos, Tecnologías y Auditorías de la Información o aquellas enfocadas en Big Data y Analytics. En una época de disrupción tecnológica, ¿cómo ESAI se prepara para este desafío? ESAI prepara una oferta enfocada en las tecnologías disruptivas, de la innovación, del emprendimiento, que ya está en proceso de aprobación por el ente regulador, en la que buscamos enseñar a nuestros estudiantes no solo la teoría sino el paso a paso de cómo innovar, para que el resultado sean proyectos prácticos y aplicables a sus organizaciones, esto con el apoyo de docentes con experiencia en investigación. Y por otro lado, queremos disminuir el tiempo de la maestría, pues la oferta internacional ofrece programas a un año y nos vamos a alinear a ese tiempo. En este sentido, ¿cuál es la apuesta que tiene el país a futuro en el tema de maestrías? Enfrentar la competencia global, a la que se puede acceder en línea. El reto que tenemos es migrar hacia una formación profesional más práctica, en donde el estudiante pueda conocer y aplicar sus herramientas para lograr resultados. Asimismo, los ejecutivos tienen cada vez menos tiempo, el gran desafío es la educación presencial y online para que se ajuste a sus horarios. Si generamos programas en ese sentido yo creo que podemos incluso competir y crecer a nivel internacional.