Cifras de Equifax Ecuador, empresa global de Big Data y Analítica, que en el país brinda servicios de buró de crédito, revelan que las mujeres ecuatorianas que más demandan de un crédito en el país se encuentran entre los 35 a 49 años; y, el tipo de financiamiento con mayor otorgamiento entre esta población es el microcrédito, cuyo destino es generalmente para actividades productivas y de emprendimiento. Del total de operaciones crediticias, que en 2021 superaron las 370 mil, unas 137 mil tuvieron como beneficiarias a mujeres; y, de ellas, el 41% corresponde al rango etario de entre 35 a 49 años. A continuación, se ubican las mujeres comprendidas entre los 18 y 34 años, que representan el 29,2% de la cartera crediticia del país. El 23,4% corresponde a mujeres entre los 50 a 64 años. El 6% restante se relaciona con mujeres de 65 años y mayores. Del análisis de esa data se desprende también que el microcrédito concentra una mayor cantidad de destinatarias mujeres. De cerca de 126 mil operaciones crediticias en este sector, unas 57 mil fueron concedidas a mujeres; mientras que unas 42 mil se entregaron a hombres. El microcrédito es una línea de financiamiento destinada a impulsar proyectos productivos. De acuerdo con Mariella Baquerizo, directora general de Equifax Ecuador, al conmemorar el Día Internacional de la Mujer se hace necesario propiciar el debate sobre los desafíos y oportunidades de la población femenina desde la evidencia. “Estos datos nos acercan a conocer cuál es el panorama del acceso al crédito entre las mujeres y puede ser de utilidad para entablar procesos de inclusión y educación financiera para los segmentos que más lo requieran” explica la ejecutiva. También te puede interesar: Seis caras del poder femenino en organismos de máxima influencia y autoridad Baquerizo trae a colación el reciente informe publicado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF): Capacidades Financieras de las mujeres. Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, en el que se señala que: para acortar las brechas de género en la región es necesario propiciar un entorno financiero en el que las mujeres confíen y se sientan seguras. Según este documento, a pesar de que sólo el 65% de las mujeres tienen acceso a productos financieros frente al 72% de los hombres, ellas tienen mayor potencial de ser clientes leales para las instituciones financieras, lo que se traduce en un menor riesgo para las entidades al otorgar créditos a mujeres.