El acoso laboral es un problema serio en el país y ha sido reconocido, por el gobierno y otras instituciones, como acciones que afectan la salud física y mental de las víctimas, además de influir en su proactividad laboral. Actualmente, en Ecuador existe la ley de reconocimiento de acoso laboral, que obliga a las empresas a implementar medidas y protocolos de prevención para estos casos. En este sentido, cada moderadora expusieron términos y estrategias para liberar los entornos. Alexandra Cazar, Gerente de Talento Humano HVQ La importancia de que las empresas tengan protocolos y medidas necesarias de prevención de acoso a todo tipo de violencia. Además, debe existir conocimiento sobre los derechos laborales, cómo identificar cuáles son este tipo de acciones y cuáles son las sanciones que las acompañan. Con ello, se fomenta un espacio seguro y confiable en los entornos de trabajo, que eviten revictimizar a la persona afectada. Para ello, es necesario visualizar cada caso y liberar los entornos laborales implementando estrategias de visualización y acompañamiento de cada caso, a través de la capacitación constante del personal sobre qué hacer en estos casos, conocer los términos, tener una escucha activa, contar con equidad de género en puestos directivos y estratégicos; para la toma de decisión de un entorno de compañerismo, inclusivo y respetuoso. Mónica Ortiz, Psicóloga especialista en sexología HVQ Por otro lado, Ortiz recalcó que existe una diferencia entre violencia, abuso y acoso sexual, dónde se tratan de una agresión simbólica, física y psicológica, respectivamente. Todas ellas, generan en un trauma en la víctima y son consideradas un delito. Por ello, las empresas deben contar con tres pasos para atender estos casos: Escuchar activamente desde la empatía Observar las versiones, atendiendo las necesidades de la spersonas Conectar con una red de apoyo profesional psicológico o legal Para finalizar, Hospital Vozandes transmitió el mensaje de que todas las personas tienen la responsabilidad de crear un ambiente seguro y libre de acoso. Para ello, es necesario en las organizaciones fomenten una cultura de compromiso, igualdad e inclusión, que capacite, informe y sensibilice a los colaboradores. Solo así, la equidad de género se conseguirá en los puesto ejecutivos, ya que “los entornos son más seguros cuando son más diversos”.