Los precios del petróleo y el gas se han disparado en los últimos dos años, y con ellos los costes de la producción eléctrica y la factura de la luz. El calentamiento global avanza y los países parecen incapaces de cumplir con los objetivos de emisiones. "Se está observando un cambio de posición frente a la energía atómica en todo el mundo, aunque se ha intensificado el último año con la subida del precio del gas, y la crisis actual ha sido la puntilla", explica el divulgador de ciencia y tecnología nuclear español Alfredo García. ¿Puede sustituir al gas, el petróleo y el carbón? "Lamentablemente ha tenido que ser una guerra la que ponga en evidencia que no podemos depender tanto de los combustibles fósiles", sentencia García. También te puede interesar: La crisis del petróleo se agudiza tras el cierre de El Sharara, el mayor campo de crudo en Libia Estos aún generan al menos dos tercios de la energía eléctrica y de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo, según diferentes estudios de organizaciones internacionales. La contaminación del aire por la quema de combustibles fósiles causó 8 millones de muertes en 2018, 1 de cada 5 decesos en todo el mundo, según un estudio de la Universidad de Harvard. Con el ritmo de producción actual se prevé que las emisiones aumenten un 14% esta década, echando por tierra los objetivos del Acuerdo de París de 2015 de reducir el aumento de temperatura global a 1,5 ºC para finales de siglo. "Adoptar un modelo energético 100% renovable y eficiente es técnicamente posible, económicamente viable y sostenible", asegura Meritxell Bennasar, responsable de Energía y Cambio Climático de Greenpeace España. Sin embargo, los defensores de la energía nuclear ponen en duda que esto sea factible: las renovables tienen una capacidad de generación limitada, requieren grandes cantidades de espacio y materiales, y dependen de las condiciones climatológicas para alimentar la red. Se estima que lo más realista es aumentar tanto la producción atómica como de renovables para acabar reduciendo a cero las de carbón, gas y petróleo. Fuente: BBC Mundo