Ecuador atraviesa una etapa crítica para su desarrollo económico, donde el desempeño de los sectores estratégicos —energía, hidrocarburos y minería— resulta determinante. Tras una crisis energética sin precedentes, el país se enfrenta al reto de garantizar abastecimiento, atraer inversión y modernizar infraestructura clave, todo mientras se construye una narrativa sostenible y responsable. En ese sentido, varios líderes gremiales y expertos de estos sectores estratégicos analizan la situación de cada una de ellas y ofrecen perspectivas contrastantes pero complementarias sobre el estado actual y las proyecciones de estos sectores, cuyas decisiones impactan directamente en la competitividad y sostenibilidad del Ecuador. Energía: entre crisis y oportunidades renovables Para Eduardo Rosero, Presidente de la Asociación Ecuatoriana de Energías Renovables y Eficiencia Energética (AEEREE), la reciente crisis energética fue una llamada de atención: “Ecuador depende excesivamente de su matriz hidroeléctrica, sin diversificar fuentes renovables como la solar, eólica o biomasa”. Durante los apagones de 2024, el país importó energía hasta 10 veces más cara de Colombia, un golpe severo a las finanzas públicas. Por su lado, Roberto Aspiazu, Presidente Ejecutivo de la Cámara de Energía del Ecuador (CEDE) coincide en que el rezago estructural es evidente: “Para el próximo estiaje se estima un déficit de 430 MW, que no se cubrirá sin inversión privada y nuevos contratos de generación”. Aunque hay al menos 10 proyectos concesionados desde 2023 —por casi 800 MW—, sólo uno ha iniciado construcción, y la falta de garantías de pago frena su bancarización. Ambos expertos destacan que la ley “antiapagones” ha abierto espacio para iniciativas privadas, especialmente en autogeneración industrial y fotovoltaica descentralizada. En Santa Elena, por ejemplo, está por arrancar una planta solar de 75 MW que podría marcar un antes y un después. Sin embargo, el país aún carece de infraestructura de transmisión moderna. “La inversión requerida en redes supera los USD 500 millones”, advierte Aspiazu. A eso se suma la urgencia de recuperar plantas térmicas y dar solución a la erosión que amenaza Coca Codo Sinclair, responsable de hasta el 30% de la generación. Hidrocarburos: una industria en pausa que necesita decisiones "Sin exploración, las reservas siguen cayendo y la producción se estanca" El sector hidrocarburífero enfrenta un rezago estructural. Los contratos vigentes no exigen exploración, lo que limita reservas y compromete la sostenibilidad. Roberto Aspiazu propone reformar estos modelos. Faltan normas para reactivar 1.200 pozos cerrados y se desperdician hasta 100 millones de pies cúbicos de gas al día. La erosión del río Coca amenaza oleoductos y el proyecto de reubicación (USD 300 millones) aún no se licita. El deterioro del SOTE provocó un derrame de 26.000 barriles y evidencia la falta de tecnología moderna. Las refinerías son otro cuello de botella: la de Esmeraldas, con más de 50 años, usa tecnología obsoleta, no cumple estándares y obliga al país a importar hasta 170.000 barriles diarios. Aspiazu advierte que la infraestructura de Petroecuador es obsoleta y su rol como operador debe repensarse. También te puede interesar: "ZOOM al sector energético y extractivo del país: Minería y petróleo en cifras: Desafíos y perspectivas económicas" Minería: una industria clave que pide estabilidad María Eulalia Silva, Presidenta Ejecutiva de la Cámara de Minería del Ecuador (CME), afirma que “la minería es la única industria que puede mover la aguja del desarrollo rápidamente”. En 2024, el sector exportó USD 3.109 millones, un 9% menos que en 2023, debido a mayores controles del Gobierno Nacional sobre exportaciones de oro, medida que, según Silva, evita que recursos caigan en manos de la minería ilegal y crimen organizado. A esto se sumó la desaceleración de la producción de la mina de cobre Mirador por la crisis energética. En contraste, las exportaciones de la mina de oro Fruta del Norte mostraron un crecimiento sostenido. "La minería no es de roca y metal. Es una industria profundamente humana". Exportaciones 2024: USD 3.109 millones (−9% vs 2023) Además, Silva relata que el proyecto Curipamba (El Domo) obtuvo su licencia ambiental y empezó obras tempranas. Por otro lado, el proyecto Loma Larga realizó la primera consulta previa libre e informada de la historia del país, con acompañamiento de la OIT, abriendo un precedente legal y político sin comparación. Este proyecto prevé USD 419 millones de inversión y más de 1.500 empleos. Silva también destaca que zonas como Zamora Chinchipe, antes en el último lugar en generación de riqueza, ahora está en el noveno puesto y es la cuarta provincia en recaudación. Esto se debe a que la mina Fruta del Norte, operada por Lundin Gold, ha logrado indicadores inéditos: conectividad total, aumento de escolaridad, acceso a salud mental y retorno de profesionales capacitados a sus comunidades. La atracción de inversión también continúa: Solaris Resources anunció una inversión de USD 200 millones para el proyecto Warintza por parte de la minera Royal Gold. Además, la apertura del catastro minero, esperada para este año, podría consolidar este impulso si se maneja con transparencia y agilidad.