Vivimos en una época en la que, como mujeres, nos exigimos ser y cumplir con todo. Esto es posible siempre y cuando tengamos a nuestro alrededor colegas y empleadores comprometidos y dispuestos a acompañarnos en este camino. A mis 27 años, contaba con una maestría en derecho de Northwestern University, un Certificado MBA del IE University y era asociada senior de Bustamante Fabara, firma en la que trabajo desde hace cuatro años en el equipo corporativo y M&A. Hoy en día, tengo 29 años, un hijo de un año y seis meses y sigo trabajando como abogada en Bustamante Fabara. Viendo hacia atrás, puedo decir que ser madre y profesional es sin duda una montaña rusa en la cual una se sube ciegamente sin tener idea de en qué momento todo va a empezar a girar. Desde mi experiencia personal, puedo decir que la clave está en trabajar en un lugar que comprenda la etapa que estás viviendo y que, además, esté dispuesto a acompañarte durante esta etapa lo que significa hacer sacrificios, flexibilizarse y generar condiciones favorables para tu desarrollo profesional. El reto principal que tuve que enfrentar al momento de reincorporarme post maternidad, fue cómo manejar la carga laboral a la que estaba acostumbrada sin comprometer mis nuevas responsabilidades como madre. Ante esto, abogar por mí misma fue necesario, ya que no estaba dentro de mis planes sacrificar mi carrera por mi maternidad. En profesiones como la abogacía, en donde tu rendimiento se mide en función de las horas trabajadas y facturadas a tus clientes, la preocupación se vuelve aún mayor. “¿Cómo podré tener una evaluación favorable si dejé de trabajar por tres meses y ahora que regresé trabajo menos horas que mis compañeros?”, me preguntaba. En la actualidad, Bustamante Fabara ha implementado una nueva política de maternidad que permite a las madres continuar con el trabajo sin perjudicar su rendimiento ni las responsabilidades familiares. Según esta norma, se establece que las abogadas en período de maternidad puedan cargar el 100% de las horas de trabajo. Igualmente, en el período de lactancia, se puede cargar un máximo de 6 horas de trabajo diarias y cumplir con el total de horas de trabajo requeridas. Además, esta política incluye una revisión independiente del desempeño de las abogadas que se convierten en madres durante el año, garantizando que tengan acceso a las mismas oportunidades de ascenso y bonificaciones por rendimiento, incluso si trabajan menos horas. Estos dos mecanismos son verdaderamente innovadores y demuestran el genuino compromiso de Bustamante Fabara hacia las abogadas que deciden ser madres. Haber sido ascendida y el recibir una bonificación por mi rendimiento el año en que me convertí en madre fue algo indescriptible. Nunca pensé que algo así fuera posible. No obstante, el trabajo no termina aquí. La innovación también debe extenderse a la paternidad, ya que, para lograr un cambio trascendental real, es necesario equiparar el trato entre ambas partes. En esta época de constantes cambios, es crucial ir más allá en cuanto al manejo de la paternidad en los estudios jurídicos, implementando políticas flexibles y equitativas tanto para padres como para madres. Recuerdo el día en que le dije a mi jefe que estaba embarazada, estaba llena de temores y preocupaciones. Su respuesta fue: “Si en algún momento tienes que elegir entre la oficina y tu familia, siempre vas a escoger a tu familia. Por eso, nunca deberías tener que elegir. Cuenta con nosotros para encontrar la forma de evitar que tengas que hacer esa elección”. Hoy puedo decir que, si bien cada día presenta sus desafíos, trabajar en una empresa que se encuentre verdaderamente comprometida con apoyar a las profesionales durante esta etapa de su vida es clave.Trabajar en Bustamante Fabara ha sido una experiencia enriquecedora en muchos sentidos. Durante el tiempo que he sido parte del equipo, he aprendido mucho sobre las mujeres que me rodean, y a la vez, a construir y expandir mis expectativas sobre mí misma como profesional. Ser parte de una firma que valora y promueve el crecimiento profesional y personal de las mujeres me ha impulsado a fijar metas mayores de las que tenía previstas. Tener la oportunidad de trabajar de la mano con abogadas que balancean su vida personal sin comprometer sus logros demuestra que realmente es posible ser una mujer y profesional completa. Si bien aún no estoy cerca de ser mamá, el tener role models como Valentina y tantas mujeres que día a día rompen barreras en el ámbito laboral me motiva a soñar en grande, con la certeza de que se puede ser todo a la vez.