El Senado francés aprobó con 337 votos a favor y solo uno en contra una nueva ley que regula a las gigantes del ultra fast fashion, centrando su mirada principalmente en plataformas de origen chino como Shein y Temu, que han dominado el mercado europeo en los últimos años. También puedes leer: México lanza monedas conmemorativas para el Mundial 2026 Esta ley, que algunos ya han bautizado como “anti-Shein”, representa uno de los esfuerzos legislativos más ambiciosos en Europa para enfrentar los impactos ambientales, sociales y económicos de la moda ultra rápida. Según cifras de la Agencia de Transición Ecológica de Francia (ADEME), cada segundo se desechan 35 prendas de ropa en el país, y entre 2010 y 2023 el número de artículos comercializados aumentó de USD 2.643.965,00 millones (EUR 2.300 millones) a USD 3.678.435,74 millones (EUR 3.200 millones), un crecimiento del 39 %. Un impuesto ecológico: hasta 10 euros por prenda El corazón de la legislación es la introducción de una eco-puntuación, un sistema que evaluará el impacto ambiental de cada producto: emisiones de carbono, uso de recursos naturales, y reciclabilidad. Las marcas con peor desempeño serán penalizadas con una ecotasa de hasta USD 5,75 (EUR 5) por prenda a partir de 2025, que se incrementará a USD 10,75 (EUR 10) en 2030. No obstante, el impuesto no podrá superar el 50 % del precio de venta minorista. La medida busca no solo incentivar modelos de negocio más sostenibles, sino también encarecer la oferta más contaminante que actualmente domina plataformas como Shein, donde se pueden lanzar hasta 7.220 productos nuevos al día. Prohibición de publicidad e influencers bajo la lupa Además del impuesto, la ley prohíbe la publicidad directa de marcas ultra rápidas y sancionará a los influencers y creadores de contenido que las promocionen. En 2024, Shein y Temu fueron las dos primeras marcas en las que más gastaron los consumidores franceses, y sus estrategias de marketing digital se han basado en alianzas masivas con personalidades de redes sociales. Esta cláusula apunta a desmontar esa maquinaria publicitaria que ha fomentado el hiperconsumo. ¿Y Zara, H\&M y otras europeas? Aunque se espera que la legislación se aplique a todas las marcas que superen ciertos umbrales de rotación de inventario, por ahora exime a firmas europeas como Zara, H\&M, Kiabi o Primark de las sanciones más severas. El texto distingue entre fast fashion y ultra fast fashion, favoreciendo a marcas cuya rotación es más lenta o que producen en menores escalas. Esta exclusión ha generado críticas por parte de organizaciones ambientalistas como Amigos de la Tierra Francia, cuyo director de campaña, Pierre Condamine, denunció que “el 90% de la producción y venta de ropa en Francia queda fuera de la regulación”. La ONG acusa al gobierno de haber cedido ante presiones económicas, sacrificando la ambición ecológica original del proyecto. Entre la sostenibilidad y la protección del comercio local Los argumentos detrás de la ley no son únicamente ambientales. “Tenemos que proteger lo que queda de nuestra industria textil europea”, afirmó la senadora Sylvie Valente Le Hir durante el debate. De hecho, muchas marcas francesas han cerrado o entrado en crisis financiera ante la competencia desleal de empresas con costos operativos muy bajos y prácticas laborales cuestionables algunas investigaciones apuntan a jornadas de hasta 75 horas semanales en fábricas proveedoras de Shein. Desde Shein, el portavoz Quentin Ruffat advirtió que el incremento en precios afectará el poder adquisitivo de los consumidores franceses, lo cual reabre el debate sobre el equilibrio entre sostenibilidad y accesibilidad económica. Próximos pasos: ¿un modelo para Europa? Antes de entrar en vigor, el texto deberá pasar por una comisión mixta en otoño y ser validado por la Comisión Europea, para garantizar su compatibilidad con las normas del mercado único. Si se aprueba, Francia se convertirá en el primer país europeo en legislar directamente contra la moda ultra rápida, y el modelo podría ser replicado por otros estados miembros, incluida España. También te puede interesar: Pía Salazar: La chef pastelera ecuatoriana reconocida entre las mejores del mundo, por la Liste 1000 de Francia Una ley, no una campaña Francia a lanzado una ley que pone precio al abuso, freno a la publicidad de las marcas ultra fast fashion, y apoyo real a quienes producen con responsabilidad. 7.220 prendas nuevas al día (solo en Shein). Millones de envíos urgentes a toda Europa. Toneladas de ropa desechada antes de usarse.