La economía que emerge de la crisis es diferente a la que se tenía hasta 2019. En los países más desarrollados, la demanda de empleo es mayor en algunos sectores y menor en otros. Los trabajadores han dejado puestos de trabajo de primera línea en algunas industrias como hotelería, restaurantes, transporte, construcción, agricultura, servicio al cliente, entre otros sectores. Se está viviendo un fenómeno donde mucha gente está buscando labores menos expuestas a pandemias como la Covid-19, o a cierres por otro tipo de eventos inesperados. ➤ Ver también: Qué hay realmente detrás de la falta de trabajadores en Estados Unidos Además, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hay más demanda por opciones que brinden más equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Así, por ejemplo, millones de personas que estaban enroladas en el sector turístico se cambiaron a empresas de logística y de soporte para compras en línea. En este contexto, Estados Unidos no puede cubrir más de 10 millones de vacantes en astilleros, bares y restaurantes, fábricas, sitios de construcción, centros recreativos, compañías de transporte, etc. Ese fenómeno se repite en Reino Unido y la Unión Europea, donde los avisos de empleo están creciendo exponencialmente en los últimos meses. El sitio de ofertas laborales Indeed, por ejemplo, reporta que los avisos para reclutar trabajadores en preparación de alimentos y servicios se dispararon un 507%, pero la demanda no llega ni al 50%. Lo mismo ocurre con avisos para camioneros, carniceros en las plantas procesadoras de carne y trabajadores en obras de construcción. Menos gente en las ciudades La pandemia desencadenó un movimiento masivo de personas que abandonaron las ciudades cuando se recortaron empleos y se evaporaron las ventajas de la vida urbana. No todo el mundo ha regresado. Muchos estudiantes que normalmente serían contratados para trabajos de hostelería en ciudades como Nueva York o Londres todavía viven en casa con sus padres, mientras que otros están considerando mudarse permanentemente fuera de los centros urbanos. Para convencer a más gente de que retomen sus labores pre pandemia, en los últimos cuatro meses se ha incrementado en más del 40% el salario básico en el mercado de trabajo norteamericano. Así, un trabajador de la construcción puede ganar alrededor de USD 32,86 por hora; mientras en la hostelería, la paga puede llegar a USD 18,23 por hora o USD 4.300 al mes en jornada completa. Pocas oportunidades para los ecuatorianos Según Roberto Constante, economista y analista de mercados laborales, las altas compensaciones o subsidios de desempleo han provocado que mucha gente no tenga apuro de buscar trabajo en Estados Unidos. Sin embargo, esas ayudas se van a ir reduciendo desde septiembre 2021, por lo que ya no serán un factor decisivo para provocar el gran número de vacantes. "Las condiciones de buena paga pueden seducir a un buen porcentaje de los informales y desempleados ecuatorianos. Es más, el número de migrantes de nuestro país hacia Estados Unidos ha crecido más de 12% en los últimos 14 meses. Sin embargo, hay pocos espacios para llegar como trabajador legal, por lo que lo que les espera es ser informales, en el mejor de los caos, con mejor sueldo que acá", puntualizó En el caso de México, hay gobiernos locales que han logrado establecer acuerdos con empresas norteamericanas para que se contrate gente. Esos acuerdos permiten sacar visas de corto tiempo o estacionales. Esas iniciativas cubren solo un pequeño porcentaje de la demanda de empleo, pero son un avance. En el caso ecuatoriano, no hay ese tipo de soluciones y menos del 2% de los migrantes van con un trabajo formal en el panorama. Según la última encuesta publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), se registran 5’156.347 de personas en el subempleo y la informalidad hasta el 31 de julio 2021. Esos informales ganan, en promedio, menos de USD 300 al mes. Por el otro lado, solo 2’631.708 tiene un empleo adecuado (ingreso mínimo de USD 400 al mes), lo que representa el 32% de la Población Económicamente Activa. De acuerdo con la oficina de empleo de la Unión Europea, en el bloque regional hay un poco más de 1,4 millones de vacantes de trabajo que no se están cubriendo actualmente. Así, en Alemania se registran 600.000 de esas vacantes para puestos en el sector servicios como carniceros, chefs, vendedores de tienda, pasteleros, camareros o recepcionistas de hotel, entre otros. Pero también hay oportunidades para ingenieros, auxiliares dentales, fisioterapeutas, informáticos, instaladores o enfermeros. Por su parte, en Francia se ofrecen 550.000 puestos en empleos como enfermería y enfermeros, registradores, administrativos, científicos para bioensayos, responsables de facturación, vendedores, taxistas o peluquero. En Bélgica, las 200.000 vacantes se relacionan con actividades como cocineros, conductores de mercancías, investigadores asociados para departamentos científicos, asistentes de laboratorio, maestros, administrativos y personal de ventas. Asimismo, en Países Bajos, las 110.000 vacantes se ofrecen para empleados de ventas, enfermeros, taxistas, especializaste en marketing, mozos de almacén, o ingenieros de maquinaria. Finalmente, en España hay 21.000 vacantes para técnicos de proyectos con experiencia, ingenieros mecánicos, vigilantes de seguridad, o auxiliares administrativos. La Comunidad Valenciana y Andalucía son las dos regiones que concentran una mayor cifra de ofertas de empleo. En esta última se buscan técnicos en electrónica, psicólogos, conductores, contables, ordenanzas y cocineros, entre otros perfiles profesionales. Fuente: La Hora