El impacto de la crisis laboral en Ecuador, así como en Brasil, puede durar hasta nueve años. Así lo afirma el estudio ‘El empleo en crisis, un camino hacia mejores puestos de trabajo en la América Latina pos Covid-19’ del Banco Mundial, presentado en junio de 2021. El reporte se hizo a partir de datos de varias décadas sobre los ‘shocks’ económicos y la respuesta del mercado laboral en países de Latinoamérica, entre ellos Ecuador. Si bien se prevé que la crisis laboral en el país pueda durar casi una década, el golpe varía dependiendo de los conocimientos de los empleados. ➤ Ver también: Tasa de desempleo en la región Los colaboradores con estudios superiores o universitarios “apenas sienten el golpe de las crisis sobre los salarios y solo sufren impactos de corta duración sobre el empleo”, sostiene el reporte. En cambio, para los trabajadores sin educación superior, los efectos de la crisis se traducen en mayor desempleo e informalidad y, en menor proporción, en salarios bajos, afirma el Banco Mundial. Menos empleo, menos habilidades Esta crisis laboral impacta más a los trabajadores poco calificados debido a la falta de oportunidades durante las recuperaciones económicas. A eso se suman los efectos permanentes causados por la pérdida de capital humano, asociada con un período de desempleo o empleo de menor calidad. “Cuando una persona está desempleada por un período prolongado es más difícil que se reincorpore al sector formal. Esto se debe a que pierde destrezas, entusiasmo y se deprime”, explica Alfredo Arízaga, director de la Escuela de Negocios de la Universidad SEK y exministro de Finanzas. Difícil incorporación laboral “20 meses después del comienzo de una recesión, el empleo general tiende a permanecer más bajo en los países de Latinoamérica. En cambio, el empleo formal sigue situándose por debajo de los niveles previos a la crisis durante más de 30 meses“, dice el Banco Mundial. En parte, las pérdidas netas de trabajos formales se deben a la reducción de empleos, más que a la destrucción de los mismos, sostiene el estudio. Por eso, encontrar empleo en medio de una crisis no solo es difícil para los trabajadores sin educación superior, sino también para aquellos que recién se incorporan al mercado laboral. En Ecuador 532.000 personas o lo que es igual al 6,3% de la Población Económicamente Activa (PEA) estaba en el desempleo en mayo de 2021, el mayor porcentaje en lo que va del año. La mayor parte de los desempleados, el 33,7%, son jóvenes que tienen entre 15 y 24 años de edad, es decir, quienes empiezan su vida laboral. “Quienes se incorporan al mercado laboral durante una crisis afrontan un comienzo profesional más desfavorable y del que es difícil recuperarse”, afirma el estudio. Fuente: Banco Mundial / INEC