La mayoría son mujeres, tienen empleos precarios, perciben ingresos mensuales por debajo del salario básico y no cuentan con afiliación a la seguridad social. Esas son las principales características del empleo informal en Ecuador. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) define a los trabajadores informales como las personas con empleo que laboran para empresas que no cuentan con Registro Único de Contribuyentes (RUC). La población ocupada en el sector informal de la economía venía creciendo desde 2014 hasta superar en marzo de 2019 a aquella con empleo formal. Al final, la crisis económica, agravada por la pandemia, golpeó con mayor fuerza a la población del sector informal que, además, se incrementó. Los trabajadores en la informalidad pasaron de 3,6 millones en diciembre de 2019 a 4 millones en noviembre de 2021, según el INEC. Esto significa que en dos años alrededor de 400.000 personas ingresaron a la informalidad. Leer También: La OPEP+ aumentará en 400 mil barriles diarios su producción petrolera en febrero De los 4 millones de personas en la informalidad, solo 404.500 tienen un empleo adecuado, es decir, ganan igual o más que el salario básico y laboran 40 horas a la semana. El resto enfrenta situaciones precarias. Además, de la población afiliada al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) solo el 5,7% corresponde a trabajadores informales, a noviembre de 2021, de acuerdo con el INEC. De igual modo, las actividades con las tasas más altas de informalidad son la agricultura, con el 77% y la construcción con el 69%. Le siguen el comercio con el 44% y los servicios con el 31%. Si se observa los datos por ciudad, Guayaquil es la ciudad con la tasa más alta de informalidad con un 42%. Luego están Machala, con el 35%; y Quito y Ambato, con el 25%. Estas cifras corresponden a la encuesta trimestral de empleo con corte a septiembre de 2021 del INEC. Fuente: Primicias