¿Dónde radican las potencialidades de la provincia y de Guayaquil en particular, cuando hablamos de su aporte a la economía nacional? La dinámica empresarial, productiva y de negocios se ha visto determinada por condiciones vinculadas a la logística, específicamente en lo relacionado a la calidad de ciudad portuaria de Guayaquil, además de la próspera producción agropecuaria que logra obtenerse a lo largo de la cuenca del Río Guayas. A nivel de Guayaquil, no ha sido suficiente contar con un espacio portuario adecuado para el ritmo de movilización de las mercancías, también ha sido necesario el desarrollo de servicios logísticos, proporcionados por la empresa privada (desaduanización, consolidación de carga, transporte y almacenamiento), y por el sector público, en el desarrollo de rutas adecuadas de acceso y circulación. En el caso de Guayas, la dinámica interna de negocios, el desarrollo de inversiones apoyadas principalmente por capitales de origen guayaquileño, la existencia y desarrollo de proveedores de materias primas, insumos y servicios de apoyo para la actividad agropecuaria, acuícola y pesquera, entre otros factores, han favorecido el continuo crecimiento de sectores que mantienen una importancia elevada para la economía nacional. A 2018, las exportaciones de camarón, banano y cacao sumaron USD 7.002 millones (55% de las exportaciones no petroleras de Ecuador en dicho año). En el ámbito de los productos industrializados, destacan los enlatados de pescado, cuyas exportaciones durante 2018 fueron de USD 1.235 millones. ¿Cuáles son las mayores preocupaciones de los empresarios de Guayas? Una preocupación constante es contar con un marco legal que propicie un entorno de baja incertidumbre para los negocios, además que procure el desarrollo de una actividad empresarial competitiva. Es importante destacar la mejora de los niveles de confianza que ha experimentado el empresariado durante los últimos meses, sin embargo aún existen aspectos que desde el Gobierno deben mejorarse, entre ellos, un esquema laboral coherente con el panorama internacional y la competitividad local, y un tratamiento normativo expedito y en consenso. ¿Qué pasa con el emprendimiento, pero el de alto valor en la provincia? Es evidente la existencia de un ecosistema de actores que desde sus diferentes trincheras catalizan el desarrollo de la actividad emprendedora. En este contexto, destaco dos iniciativas en Guayaquil, por un lado, el Centro de Emprendimiento Guayaquil Emprende, espacio con mentorías y herramientas que apoyan el desarrollo de emprendimientos, y la iniciativa de la actual alcaldesa: la Empresa Pública Municipal para la Gestión de la Innovación y Competitividad EP como una manera de institucionalizar la gestión de toda iniciativa que potencie la innovación. Además, de la próspera producción agropecuaria que logra obtenerse a lo largo de la cuenca del río Guayas, la cual se constituye en la mayor cuenca hidrográfica de la costa del Pacífico sudamericano. Esta favorece a las provincias de Guayas, Manabí, Santo Domingo y Los Ríos. Es importante señalar que pese a que han sido dos los factores que se han definido como los más importantes para la ciudad y la provincia, nunca han dejado de cambiar o innovar. Por ejemplo, en Guayaquil no ha sido suficiente contar con un espacio portuario adecuado para el ritmo de movilización de las mercancías, sino que fue necesario el desarrollo de una serie de servicios logísticos, proporcionados tanto por la empresa privada (especialmente en desaduanización, consolidación de carga, transporte y almacenamiento); como por el sector público, especialmente en el desarrollo de rutas adecuadas de acceso y circulación para el transporte de mercancías. En el caso de Guayas, la dinámica interna de negocios, el desarrollo de inversiones apoyadas principalmente por capitales de origen guayaquileño, la existencia y el desarrollo de proveedores de materias primas, insumos y servicios de apoyo para la actividad agropecuaria, acuícola y pesquera, entre otros factores, han favorecido el continuo crecimiento de sectores que mantienen una importancia no solo para la economía de la provincia sino también para el ámbito nacional. A 2018, las exportaciones de camarón, banano y cacao sumaron USD 7.002 millones (equivalentes al 55% de las exportaciones no petroleras de Ecuador en dicho año). Además, las ventas al exterior de esos tres rubros registraron entre 2013 y 2018 un crecimiento de 9% por año (mientras que las exportaciones del resto de productos primarios no petroleros se contrajeron a razón de 0,4% por año), aportando en el mismo período un total de USD 35.177 millones en divisas para la economía nacional. Guayaquil y Guayas no solo se limitan a producción primaria, en el ámbito de los productos industrializados se destacan los enlatados de pescado (procesados principalmente en Posorja y en Manta), cuyas exportaciones durante 2018 fueron de USD 1.235 millones, equivalentes al 33% de las exportaciones industrializadas no petroleras de Ecuador en dicho año. Hay otros factores relevantes como el acceso a un músculo financiero bancario importante, la disponibilidad de talento humano, el desarrollo de un importante mercado de consumo conformado por más de 3,5 millones de habitantes y la comercialización de bienes y servicios de toda índole.¿Cuáles son los sectores de mayor dinamismo? Tradicionalmente, se ha destacado a Guayaquil como una ciudad que se mueve y vive por la actividad comercial, en especial si se considera que las ventas de este sector superan los USD 17.200 millones, concentrando aproximadamente el 47% de las ventas reportadas por la actividad empresarial en Guayaquil. En cuánto a la generación de empleo: según las cifras más recientes del INEC, a junio de 2019 en Guayaquil se generaron 690.341 plazas de empleo adecuado o pleno empleo, de las cuales 146.034 se generaron en la actividad comercial. Me gustaría destacar que cada actividad económica y empresarial tiene su mérito propio y dentro de un entorno local, todas estas actividades conviven, se desarrollan y se complementan entre sí. Con lo anterior quiero decir que cada actividad empresarial tiene su propio ritmo de evolución y desarrollo, teniéndose que en Guayaquil prácticamente han prosperado todo tipo de iniciativa empresarial, incluyéndose en esto la actividad emprendedora y la de micro y pequeñas empresas. En cuanto al sector manufacturero, las ventas de las empresas industriales domiciliadas en Guayaquil superan los USD 7.150 millones al año, de los cuales más de USD 2.500 millones se originan en empresas de alimentos y bebidas; otros USD 1.020 millones se originan en industrias de fabricación de sustancias y productos químicos; y otros USD 625 millones corresponden a empresas de fabricación de productos de minerales no metálicos (hormigón, cemento y vidrio principalmente). Las empresas vinculadas a la fabricación de productos de papel y cartón presentan una facturación superior a los USD 516 millones, mientras que las empresas guayaquileñas de productos plásticos generan ventas anuales por más de USD 452 millones. A junio de 2019, según cifras de la Superintendencia de Compañías, en Guayaquil se domiciliaron 2.417 empresas vinculadas a la actividad manufacturera, de las cuales 376 se dedican a la industrialización de productos alimenticios, es decir el 16% del total de industrias guayaquileñas. A continuación se ubican 340 empresas dedicadas a la reparación e instalación de maquinarias y equipos (14%), seguido por otras 199 dedicadas a la fabricación de sustancias y productos químicos (8%), entre varias otras. El total de estas empresas, según cifras del INEC, generaron un total de 113.572 puestos de pleno empleo, equivalentes al 16% de lo generado por el total de sectores. En el cuadro No. 1 se presenta un resumen del total de empresas manufactureras domiciliadas en esta ciudad, donde se refleja además la amplia diversidad industrial que siempre ha caracterizado a Guayaquil. Fuente: Superintendencia de CompañíasElaboración: Cámara de Industrias de Guayaquil ¿Cuáles son los mayores retos y preocupaciones de los empresarios de Guayas? Una preocupación constante del empresariado en general es contar con un marco legal y normativo que propicie un entorno de baja incertidumbre para los negocios, además que procure el desarrollo de una actividad empresarial competitiva y con capacidad de mejorar en el corto plazo su productividad. Es importante destacar la mejora de los niveles de confianza que ha experimentado el empresariado en términos generales durante los últimos meses, sin embargo todavía existen varios aspectos que desde el Gobierno deben mejorarse, entre ellos, un esquema laboral coherente con el panorama internacional y la competitividad local y un tratamiento normativo expedito y en consenso.El tema de la sostenibilidad es una preocupación más frecuente dentro de las organizaciones. ¿Cómo se entiende o visualiza el tema de los ODS dentro del empresariado guayaquileño? Es necesario partir por el hecho de que al ser 17 los ODS, sus objetivos y alcances son amplios y diversos entre sí. Lo más importante a destacar es la concientización que ha existido por parte del empresariado guayaquileño y del país en general respecto a la importancia de mantener u observar prácticas que mejoran su relación a nivel de organización, con su entorno inmediato y con la sociedad en general. Es difícil destacar un solo aspecto en esto, ya que posiblemente las redes sociales han hecho eco principalmente de iniciativas como las orientadas en equidad de género, donde se ha hecho bastante, pero no es lo único en lo que se ha trabajado. Se han hecho avances importantes en cuanto al uso eficiente de energía (incluso en la promoción de normativas al respecto), así como también en iniciativas de economía circular y manejo inteligente de residuos (con lo que no solo se aborda un aspecto económico, sino también uno social cuando se apunta a la reducción de residuos en la industria alimenticia). Cada vez son más los actores empresariales que se han sumado a iniciativas como la del Banco de Alimentos con el propósito de reducir la población (en especial la infantil) que padece hambre. ¿Qué pasa con el emprendimiento de alto valor? Es altamente importante medir el desempeño de lo que se hace, pero es igual de importante identificar y apoyar todo aquello que favorezca el desarrollo de una iniciativa que se concibe como algo importante o con capacidad de generar un cambio. Todo emprendimiento tiene valor, ya sea por el impacto social (todo emprendedor se convierte en una potencial fuente de generación de empleo), o por el apoyo que genera para otras actividades empresariales (cuando apuntan a resolver una problemática de un sector productivo en particular). Ciertamente en el contexto internacional se valora altamente el caso de los emprendimientos que se denominan como unicornios (muy altamente valorados, en términos monetarios), y probablemente sea difícil citar un caso ecuatoriano al que se le pueda colocar esa etiqueta, pero esto no debería entenderse como consecuencia de que se han hecho las cosas mal en lo local. Por lo contrario, es bastante evidente la existencia de todo un ecosistema de actores que desde sus diferentes trincheras buscan catalizar el desarrollo de la actividad emprendedora, y estos actores provienen tanto del sector público como del privado, del sector empresarial como de la academia, desde el financiero y el no financiero. En este contexto, me gustaría destacar 2 iniciativas recientes concebidas en la ciudad de Guayaquil, por un lado, el Centro de Emprendimiento Guayaquil Emprende, ideado como un espacio para que todos puedan asistir y encontrar mentorías y herramientas que apoyen el desarrollo de su iniciativa emprendedora, y por otro lado, la iniciativa de la actual alcaldesa de haber constituido la Empresa Pública Municipal para la Gestión de la Innovación y Competitividad EP como una manera de institucionalizar la gestión de toda iniciativa que potencie tanto la innovación como el emprendimiento en todas sus facetas.