El buen desempeño del sector minero en 2022 estará marcado por el inicio de la construcción de dos minas. La primera está en el proyecto Curipampa, ubicado en la provincia de Bolívar y a cargo de la firma ecuatoriana Curimining. Curimining nació en 2006 y sus accionistas son Salazar Resources, la primera firma ecuatoriana en cotizar en la Bolsa de Valores de Toronto, y Adventus Salazar Holding. La segunda mina que iniciará la construcción en 2022 pertenece al proyecto Loma Larga, ubicado en Azuay y que está a cargo de la canadiense Dundee. Las empresas mineras también están a la espera de la apertura del catastro minero, que es la base de datos oficial del sector. La apertura se hará en dos fases. La primera inicia en enero de 2022 y dará trámite a 506 procesos de concesiones que están represadas desde hace cuatro años por el cierre del catastro. La segunda fase arrancará en octubre de 2022 e implicará la concesión de nuevas áreas. ¿Cómo cerrará 2021 el sector minero en cuanto a exportaciones e inversiones? Esperamos cerrar el año con inversiones totales de USD 900 millones y exportaciones mineras de USD 1.600 millones. Los proyectos de gran escala están siguiendo su rumbo. Hay otros que tendrán nuevos avances a partir de 2022. ¿Cuáles? En 2022 se construirán las minas de los proyectos Loma Larga, en Azuay, con una inversión de USD 315 millones; y Curipamba, en Bolívar, con una inversión de USD 185 millones. La construcción de la mina en La Plata, en Cotopaxi, inicia en 2023, con una inversión de USD 70 millones; y en Cascabel, en Imbabura, en 2024, con una inversión de USD 2.500 millones a USD 3.000 millones. En total, ¿cuánta inversión recibirá el sector minero en 2022? De unos USD 900 millones a USD 1.000 millones, no solo de la gran minería, sino de la pequeña minería. Además, la proyección es que el sector genere entre 60.000 y 70.000 empleos directos en 2022. Eso incluye los proyectos en explotación y exploración. ¿Cuál es la proyección de exportaciones mineras en 2022? Esperamos exportaciones de USD 2.238 millones, es un incremento importantísimo frente a 2021 y, con eso, las exportaciones mineras estarían ya casi cerca de superar a los envíos de banano, que ocupa el segundo lugar de las exportaciones no petroleras, luego del camarón. Los envíos mineros ya superarían en 2025 al camarón y se posicionaría como el primer producto de exportación no petrolero o, al menos, estará peleando ese puesto. Estamos trabajando en ese objetivo. Entrevista original tomada de: Primicias