La educación superior en Ecuador ha experimentado avances significativos en 2024, con un enfoque en la ampliación del acceso a universidades, escuelas politécnicas e institutos técnicos y tecnológicos. Según César Vásquez, Secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), el Gobierno nacional ha destinado un presupuesto de 1.319 millones de dólares para fortalecer la infraestructura y operatividad de las instituciones de educación superior públicas. “Hemos garantizado recursos para el pago de docentes, la administración y la construcción de nuevas sedes universitarias”, asegura Vásquez. El incremento de la oferta académica ha sido notable. En 2024, se ofertaron más de 200.000 cupos en universidades y escuelas politécnicas públicas, y 18.000 cupos en institutos técnicos y tecnológicos. Además, el programa de becas ha sido un pilar fundamental para cerrar la brecha de acceso, adjudicando 106.000 becas, de las cuales el 74% fueron destinadas a mujeres, brindando oportunidades a sectores históricamente excluidos. “Nuestro objetivo es garantizar un acceso equitativo a la educación superior pública, y lo estamos logrando mediante una gestión eficiente de los recursos”, enfatiza Vásquez. La Senescyt también ha trabajado en optimizar el proceso de registro de títulos obtenidos en el extranjero, reduciendo el tiempo de trámite de más de un año a solo 30 días, gracias a la automatización del sistema y la implementación de una plataforma en línea. También te puede interesar: El rol empresarial en la educación dual El crecimiento en matrículas también ha sido sostenido. Entre 2015 y 2023, el número de estudiantes en universidades y escuelas politécnicas creció a un ritmo del 4,82% anual, pasando de 560.643 a más de 800.000 estudiantes. Los institutos técnicos y tecnológicos han mostrado un crecimiento semestral del 2,03%, reflejando un creciente interés en la formación técnica por su rápida inserción laboral. En este contexto, la educación dual ha emergido como una solución efectiva para integrar el conocimiento teórico con la práctica empresarial. Actualmente, 12.000 estudiantes participan en programas de formación dual en institutos públicos, con el respaldo de más de 20 empresas. “Esta modalidad permite que los jóvenes apliquen sus conocimientos en entornos reales de trabajo, lo que mejora sus oportunidades laborales”, concluye Vásquez. El reto para 2025 es ampliar aún más estos logros, con una plataforma unificada para la aceptación de cupos que optimice el acceso a la educación superior y asegure que más jóvenes puedan beneficiarse de una formación de calidad.