En la Cumbre de Sostenibilidad ESG 2025, Margarita Casas, Socia Principal de PwC Colombia, planteó una advertencia crucial: la biodiversidad ya no es un tema exclusivo de los ambientalistas, sino un factor estratégico para la sostenibilidad y continuidad de los negocios. “El 70% de las exportaciones de América Latina dependen de la naturaleza”, afirmó, recordando que la biodiversidad no solo sustenta los ecosistemas, sino también las cadenas de valor y la seguridad económica de países enteros. Según Margarita, la pérdida de ecosistemas y especies representa un riesgo sistémico, tanto o más crítico que el cambio climático. Durante su ponencia, compartió los resultados de un análisis sobre el desempeño de 75 empresas que cotizan en las bolsas de valores de Colombia, Perú y Chile, realizado junto con la cooperación suiza. “El 88% menciona la biodiversidad en sus reportes de sostenibilidad, pero solo el 8% alcanza un nivel avanzado de gestión”, señaló. Esta desconexión entre el reconocimiento del problema y la acción concreta refleja una falta de madurez en la integración de este tema dentro de la estrategia empresarial. Por ende, la experta advirtió que muchas compañías aún operan con una visión limitada, sin considerar cómo sus decisiones afectan la biodiversidad directa e indirectamente a lo largo de su cadena de valor. Además, Margarita enfatizó que uno de los grandes retos es avanzar hacia la doble materialidad, un enfoque que considera tanto el impacto que la empresa tiene sobre la biodiversidad como los riesgos que esta pérdida implica para el negocio. “No es suficiente parecer sostenibles, hay que serlo”, afirmó. Finalmente, llamó a las empresas a adoptar políticas claras y planes de acción que permitan identificar impactos, priorizar riesgos y valorar los servicios ecosistémicos en los que operan. “¿Qué pasa si perdemos biodiversidad? ¿De dónde sacaremos lo que necesitamos para operar?”, cuestionó. Margarita Casas concluyó con un llamado urgente: “La biodiversidad debe dejar de ser un tema aspiracional y convertirse en una prioridad estratégica. Porque sin naturaleza, no hay negocio