En la Kumbre de Sostenibilidad 2026, se desarrolló el foro “Competitividad Sostenible: Cómo las empresas líderes construyen valor a largo plazo”, un espacio que reunió a líderes empresariales para analizar cómo integrar la sostenibilidad en el corazón del negocio. Moderado por Estefanía Grunauer, Concejal del Distrito Metropolitano de Quito, el conversatorio planteó una premisa clave: “la competitividad sostenible no puede ser un eslogan, tiene que traducirse en datos, excelencia operativa y disciplina en la ejecución”. El diálogo inició con la intervención de Sofía Sierra, Gerente de Comunicación y Sostenibilidad, Arca Continental Ecuador, quien explicó que la sostenibilidad debe ser transversal en la organización. “La sostenibilidad es el corazón del negocio”, afirmó, Ejemplificó este enfoque con acciones como el uso de envases retornables —que ya superan el 40% del portafolio— y el trabajo con comunidades y cadenas de valor. Desde la perspectiva industrial, Germán Avila, Gerente General, PECKSAMBIENTE S.A., reforzó la idea de que la sostenibilidad debe integrarse al modelo de negocio desde su origen. “No puede ser un proyecto aislado, tiene que ser parte de la planificación estratégica”, señaló. Su experiencia en gestión de residuos demuestra que incluso los desechos pueden convertirse en oportunidades: “Nuestra meta es que al 2030 el 100% de los residuos que gestionamos sean revalorizados”. Para Germán, la clave está en innovar y replantear procesos: “Hay que cambiar la forma en que hacemos las cosas y ser ambiciosos en lo que queremos lograr”. En la misma línea, Ramón Miró, Presidente y CEO, Corporación Quiport destacó que la sostenibilidad es hoy una prioridad estratégica con impacto directo en la reputación y competitividad. “No es un ‘extra’, es una prioridad absoluta”, afirmó. Además, subrayó que los estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) no solo reducen riesgos, sino que fortalecen la imagen del país. Por su parte, Martin Espinosa, Director de Legal & Asuntos Corporativos, Cervecería Nacional, coincidió en que el valor a largo plazo se construye desde la coherencia: “Las iniciativas de sostenibilidad tienen que integrarse al negocio para que no se conviertan en una simple declaración de intención”. El foro dejó como conclusión que la sostenibilidad es hoy un factor determinante de competitividad y no una opción secundaria. Las experiencias compartidas evidencian que, cuando se integra de forma estratégica, permite reducir costos, generar eficiencia, fortalecer la reputación y construir relaciones sólidas con la sociedad.