Las empresas que tienen interiorizada la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) han reaccionado con rapidez y eficacia a la crisis provocada por la pandemia del Covid-19. Bajo este contexto, destacamos algunos de los principales ejemplos de actuaciones llevadas a cabo por organizaciones, en las que se aprecia un alto grado de responsabilidad empresarial, en un contexto tan difícil por el Covid-19. ¿Cómo aplicar la RSE en la crisis del coronavirus? Al surgir la actual pandemia, el Pacto Mundial de Naciones Unidas, instrumento de la ONU para promover la responsabilidad social empresarial, sugirió posibles maneras de aplicar los principios que promueve y añadió una ‘orientación adicional’ sobre economía y finanzas. Algunas de sus propuestas son: Garantizar un entorno de trabajo seguro limitando la exposición de los empleados al coronavirus. “Responda con flexibilidad, compasión y solidaridad al impacto en sus empleados y sus socios comerciales” Fomentar el teletrabajo y las reuniones virtuales. Cumplir los contratos con los proveedores, en la medida en que sea posible. Es esencial para garantizar condiciones de trabajo decentes en las cadenas de suministro mundiales. Las empresas que tienen interiorizada la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) han reaccionado con rapidez y eficacia a la crisis provocada por la pandemia del covid-19, el coronavirus. Aquí se señalan unos cuantos ejemplos de buen hacer. Cerrar para evitar el contagio Hay multitud de empresas que cerraron voluntariamente sus puertas en favor de la salud de sus empleados. Eso, a pesar de estar legalmente autorizadas a seguir con su actividad habitual. Algunos ejemplos se dieron en Autoparts Plus, Nuevo Sistema Modular NSM y la planta de Mercedes Benz, que cerró fruto de la presión de los trabajadores. Pagar por más sobreesfuerzo Varias cadenas de alimentación han decidido pagar más a sus empleados por el sobreesfuerzo que están haciendo. Además de la mayor intensidad en el trabajo, los trabajadores de las tiendas están expuestos al contagio por parte de clientes. Y se han tenido que multiplicar las tareas de limpieza. Este sobresueldo también es una manifestación de responsabilidad social empresarial. Algunos ejemplos de este caso son: Bron Preu, Mercadona y Alimerka. Fomentar el teletrabajo El teletrabajo (trabajar a distancia mediante sistemas informáticos) es la forma más eficaz de evitar el contagio de este virus. En España, varias empresas tecnológicas se apresuraron a ofrecer gratuitamente sus servicios especializados para fomentar esta posibilidad. Una de las empresas pionera en esta tarea fue Telefónica que, desde el 10 de marzo, dio a conocer que durante seis meses daba gratis su programa Teams a las organizaciones que no cuenten con esta solución. Teams ofrece de manera rápida y sencilla opciones de teletrabajo para los empleados. Cerrar para evitar el contagioa clientes en apuros “Responda con flexibilidad, compasión y solidaridad al impacto en sus empleados y sus socios comerciales” es una de las recomendaciones del Pacto Mundial de la ONU. Los ejemplos más habituales se dieron en las empresas de suministro de energía y gas, como Endesa, Iberdrola y Naturgy. L’Oréal es otro ejemplo de esta práctica, quien congeló las facturas de clientes suyos que funcionaban en tiendas que tuvieron que cerrarse. Facilidades de compra a mayores En las compañías distribuidoras de alimentos y productos de primera necesidad han aparecido muchas iniciativas para facilitar el desplazamiento. Por ejemplo, BM Supermercados habilitó para mayores de 70 años un servicio de compra por teléfono y entrega gratis a domicilio. Prácticamente todas las cadenas de grandes superficies han dado prioridad en sus entregas a mayores, personas con movilidad reducida, discapacitados o personas en cuarentena. Fabricar productos sanitarios La responsabilidad social corporativa ha llevado a numerosas empresas a poner sus plantas productivas al servicio directo del combate contra el coronavirus: el grupo LVMH se dedicó a producir geles desinfectantes para donar a centros médicos, L’Oréal empezó a elaborar ese mismo gel desinfectante y a distribuirlo sin coste alguno entre hospitales, residencias de ancianos y farmacias, y el grupo textil Inditex (Zara) fabricará batas única y exclusivamente para el uso del personal sanitario. Regalar alimentos a necesitados y dinero a instituciones sanitarias y ONG Al proclamarse el estado de alarma surgieron inmediatamente iniciativas que son buen ejemplo de responsabilidad social corporativa. Un ejemplo es la idea Food 4 Heroes, promovida por la pizzería madrileña Grosso Napoletano para llevar comida al personal sanitario. Por último, L’Oréal y LVMH, Donatella Versace, Kering, Estée Lauder, Richemont (Cartier o Chloé), Giorgio Armani, son algunos ejemplos de empresas que han apoyado económicamente con sumas importantes a la Cruz Roja China y otras ONG, centros médicos e instituciones sanitarias.