En Ecuador, la logística está adquiriendo un papel cada vez más estratégico para las empresas. La necesidad de atender nuevos mercados, optimizar recursos y cumplir con entregas más precisas está impulsando la modernización de las operaciones. Esta evolución también se refleja en la inversión: durante el primer trimestre de 2026, el sector de transporte y almacenamiento captó USD 20,3 millones en inversión extranjera directa, según el Banco Central del Ecuador. En ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca, las empresas de consumo masivo, retail, salud y construcción enfrentan desafíos relacionados con la congestión vehicular, las restricciones de circulación y los horarios de recepción. Estas condiciones añaden variables a la planificación y exigen mayor capacidad para ajustar las rutas y tomar decisiones durante los recorridos. Uno de los principales desafíos está en las operaciones que todavía organizan sus despachos mediante hojas de cálculo, tablas estáticas o el conocimiento empírico de conductores y planificadores. Aunque estos métodos han sostenido durante años la distribución, la falta de información en tiempo real limita la capacidad de reaccionar ante cambios viales, reorganizar recorridos y mantener informado al cliente sobre posibles modificaciones en la entrega. “Planificar rutas de manera manual en un entorno de alta variabilidad vial vuelve más sensible a cualquier operación. La tecnología aplicada a la logística no busca únicamente monitorear vehículos; permite anticipar desvíos, proteger los márgenes del negocio y evitar que una entrega no concretada afecte la relación con el cliente”, explicó Enrique Ycaza, Country Manager de Drivin Ecuador. Te puede interesar: AquaExpo International 2026 reunirá cerca de 500 stands y delegaciones de más de 25 países en Guayaquil Los sistemas de gestión de transporte permiten optimizar las rutas y realizar ajustes en tiempo real según las condiciones de la operación. Estas soluciones también digitalizan las entregas mediante fotografías, firmas y comentarios, lo que facilita el acceso a la información y reduce el uso de documentos físicos. Entre los resultados que pueden generar estas herramientas se encuentran: Hasta un 90% menos de tiempo destinado a planificar rutas. Entre un 20% y un 30% de ahorro en combustible y distancias recorridas. Hasta un 25% menos de entregas fallidas o rechazadas. Monitoreo en tiempo real del 100% de la flota y las órdenes. La optimización de los recorridos permite reducir kilómetros, aprovechar mejor la capacidad de los vehículos y disminuir el consumo de combustible y las emisiones asociadas al transporte. Sin embargo, los resultados dependen de las características de cada operación y de la implementación de estas herramientas. La transformación logística también requiere información confiable, procesos conectados y equipos preparados para utilizar los datos en la toma de decisiones. Estos elementos permiten coordinar las distintas etapas de la distribución y responder con mayor agilidad a los cambios que se presentan durante las entregas. (I)