La estructura es rectangular, con una unidad básica de transformación que es la célula solar. Un panel une sobre una plancha algunas de estas células, que se recubren con un plástico. Este elemento puede soportar condiciones y temperaturas extremas. Así regularmente es la infraestructura de los paneles solares o placas fotovoltaicas, con las que se capta la energía que proporciona el sol y se la convierte en electricidad. Este mecanismo no es nuevo en Ecuador, pero tampoco es común. De a poco más empresas están apostando por este sistema de energía limpia, cuya inversión es fuerte, pero con beneficios para el futuro, como minimizar el pago de la planilla, reducir el impacto ambiental, entre otros. En Quito hay compañías que funcionan con este mecanismo, que sobre todo ahora con la crisis energética les representa un gran alivio. Y, además, aportan a la red nacional con el excedente de energía que producen. 400.000 kilovatios de energía limpia Javier Acosta, director general de Aidis Ecuador (empresa multinacional española), señala que el hotel funciona con una energía solar remota y produce 428.109 kilovatios al año. El panel no está instalado en el techo, sino en Induchaupi, Pifo. Por eso se denomina remoto. “La normativa actual permite que una empresa pueda tener una generación remota. Lo único que limita es que tiene que ser dentro de la misma regional, es decir, dentro del área geográfica donde opera la Empresa Eléctrica de Quito, por ejemplo. Se pone un medidor y contabiliza la cantidad de kilovatios entregados a la red nacional y en el hotel hay otro medidor que contabiliza los kilovatios. También puedes leer: Tecnología de los paneles solares: Energía renovable y sostenible Y el artículo 13 se refiere a la solicitud para colocar el Sistema de Generación Distribuida para Autoabastecimiento (SGDA) por categorías. Por ejemplo, en los que ingresan en la categoría 1 es con potencia nominal menor o igual a 100 kW, y en la categoría 2 es mayor a 100 kW. Como cada año el panel solar remoto del hotel Wyndham Garden Quito produce 428.109 kilovatios, en este caso, según Acosta, genera el mismo excedente inyectado a la red. Esto significa que con esa cantidad se pueden energizar 71,4 casas en promedio durante los 365 días del año. Cientos de dólares de inversión La inversión de este proyecto desde el Wyndham Garden Quito fue de USD 9.000, dice Gabriela Luzuriaga, gerente general del hotel. Y desde Airis fue de USD 279.000. Ambos suman un financiamiento de USD 288.000. “La energía que nosotros recibimos de los paneles solares tiene la capacidad para mantener al hotel al 100 % de su funcionamiento con equipos, ocupación, eventos. Y trabajamos bajo la modalidad de compensación, es decir, todo lo que producen los paneles solares se inyecta directamente a la red pública y nosotros compensamos esta producción con el consumo energético que produce el hotel”, remarca Luzuriaga. Este es el segundo proyecto que posee la cadena hotelera. El primero es el Wyndham Quito Airport, con 40 % de energía renovable, y en los próximos años esperan replicar el mecanismo en otros hoteles, como en Guayaquil. Airis no solo ha desarrollado proyectos con esta compañía: ya ha ejecutado aproximadamente 500, y entre estos está la Aseguradora del Sur. Ellos generan 135.000 kilovatios al año e inyectan un excedente a la red de 20.250 kilovatios. También te puede interesar: La instalación de paneles solares en el mundo va camino de alcanzar otro año récord Para Acosta, esos más de 20.200 kilovatios que van a la red pública anualmente pueden energizar a 3,4 viviendas en el mismo periodo. Entonces, sumando los kilovatotios excedentes de Wyndham Garden Quito y la Aseguradora del Sur, equivale a que dan energía eléctrica a 74,8 casas. Emisión de CO₂ Este tipo de sistemas instalados, en el caso del Wyndham Garden Quito, evita la emisión de 157 toneladas de CO₂ al año, y con la Aseguradora del Sur son 31 toneladas. “Desde que se implementó el sistema en febrero, evitamos la emisión de alrededor de 31 toneladas de CO₂, ayudando a mitigar el impacto ambiental y reafirmando nuestro compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental”, menciona Cevallos. Fuente: El universo