En 2025, el incremento salarial efectivo fue de 3,05%, con ajustes en el 78% de las empresas. Para 2026 se espera un aumento promedio de 3,12%, con mayores variaciones en los sectores farmacéutico (3,79%), financiero (3,57%) y automotriz (3,40%). A pesar de ello, la rotación acumulada llegó a 12,65%, principalmente por salarios percibidos como insuficientes (43%) y poca proyección de crecimiento (40%). Para retener talento, el 88% de las organizaciones ha impulsado acciones para mejorar el clima laboral. Entre las más usadas están los programas de bienestar físico, emocional y social, horarios flexibles, teletrabajo parcial o total y actividades para fortalecer la cultura organizacional. La flexibilidad laboral destaca como la estrategia más efectiva cuando los recursos son limitados, seguida por el reconocimiento público y la formación técnica. También te puede interesar: Mercado de valores ecuatoriano apunta a un cierre histórico en 2025, según la Bolsa de Valores Quito La transformación digital y la inteligencia artificial empiezan a reconfigurar la gestión de personas. El 19% de las empresas ya usa IA en reclutamiento, capacitación y nómina, logrando automatización de tareas, mejor toma de decisiones y mayor productividad mediante plataformas de reclutamiento inteligente, chatbots internos y analítica predictiva. Sin embargo, el 51% reconoce estar solo parcialmente preparado para integrar estas tecnologías, lo que exige inversión en capacitación y gestión del cambio. En el ámbito normativo, Deloitte advierte la necesidad de modernizar la jubilación patronal, vigente desde 1938. El 68% de las empresas considera que debe revisarse para equilibrar la protección al trabajador con la sostenibilidad financiera empresarial, mediante esquemas más flexibles y fondos mixtos. De cara a 2026, el informe concluye que la combinación de ajustes salariales, adopción de IA y actualización del marco laboral será clave para sostener la competitividad de las empresas ecuatorianas.