Aunque aviones eléctricos o de hidrógeno podrían ser soluciones, su desarrollo llevará años. Mientras tanto, Firefly Green Fuels, liderada por James Hygate, ha creado un combustible a partir de excrementos humanos con propiedades similares al queroseno. Sorprendentemente, su huella de carbono es un 90% menor que la del carburante convencional. Este enfoque innovador podría ser crucial. También te puede interesar: Francia está batiendo récords de exportación de electricidad. La clave no es la nuclear: es la eólicaInvestigadores de “Firefly Green Fuels”, respaldados con USD 2 millones de financiación pública, han logrado una fórmula de combustible similar al queroseno A1, utilizando excrementos humanos. La huella de carbono, notablemente baja, sugiere un potencial revolucionario. Calculan que generando 5 litros de combustible por persona al año a partir de excrementos, el abastecimiento podría provenir de aguas residuales de hasta 10.000 personas anuales para un vuelo transatlántico, replicándose en viajes de ida y vuelta. Este enfoque no solo es sostenible sino también cumpliría con las obligaciones legales de utilizar combustibles ecoamigables. La viabilidad comercial radica en la abundancia de materia prima disponible globalmente. Firefly Green Fuels continuará investigando para mejorar su tecnología y competir con otros combustibles ecológicos. Ubicada en Gloucestershire, Inglaterra, la empresa planea escalar su negocio en los próximos años, brindando una alternativa prometedora y sostenible en la industria de la aviación. Fuente: Hibridos y Electricos