En América Latina sobran ideas, recursos naturales y talento, pero no siempre se logra conectar todo eso en modelos de negocio sostenibles. Esa fue una de las ideas que marcó la charla de Gideon Blaauw, Regional Lead CleanTechHub y Rein Plataforma, quien planteó que el verdadero potencial de la región está en transformar su riqueza natural en soluciones concretas con impacto económico, social y ambiental. Blaauw habló desde la experiencia, tras años trabajando con emprendedores en distintos países, donde ha visto cómo muchas iniciativas nacen con propósito, pero no siempre logran escalar. El problema no es la falta de ideas, sino la desconexión entre el talento, el acceso a recursos y las oportunidades de mercado. Por eso, insistió en que el emprendimiento sostenible necesita algo más que intención, requiere acompañamiento, redes y modelos que entiendan la realidad local. En ese camino, explicó que uno de los factores clave es el tipo de financiamiento. A diferencia de otros negocios, estos emprendimientos necesitan capital paciente, dispuesto a esperar resultados mientras el proyecto crece y genera impacto. También destacó la importancia de trabajar en red, articulando emprendedores, comunidades, universidades y aliados estratégicos, para construir soluciones que realmente respondan a los problemas del entorno. Gideon Blaauw durante su charla sobre emprendimientos sostenibles y el potencial de la naturaleza como base para modelos de negocio en América Latina. Otro punto que marcó su intervención fue la necesidad de dejar de copiar modelos externos. Lo que funciona en Europa o en otros mercados no siempre aplica en América Latina. Aquí, dijo, los emprendedores tienen una ventaja clara, conocen su territorio, entienden sus comunidades y pueden desarrollar soluciones adaptadas a su contexto. En países como Ecuador, esa combinación entre biodiversidad y capacidad emprendedora abre oportunidades enormes, desde la transición energética hasta el acceso a servicios básicos en zonas desconectadas. Al final, el mensaje fue directo, el emprendimiento sostenible no es una tendencia pasajera, es una vía concreta para transformar economías desde lo local. Pero para lograrlo, hace falta colaboración, visión de largo plazo y la capacidad de conectar lo que ya existe, naturaleza, talento y propósito. Porque en esa combinación, según Blaauw, está una de las mayores oportunidades de la región.