A diferencia de la línea de la pobreza, que refleja el monto por debajo del cual no se pueden satisfacer las necesidades mínimas de nutrición, vestimenta y vivienda, la línea de empoderamiento económico desarrollada por McKinsey Global Institute (MGI), considera una canasta “superior” que contiene alimentos nutritivos, vivienda, energía, agua potable, transporte, salud, educación, vestimenta, comunicación, actividades recreativas y, un colchón de ahorro igual al 5% de la canasta total de empoderamiento. Actualmente, alrededor del 60% de la población mundial vive por debajo de esta línea, en donde el crecimiento del PIB es el principal factor de empoderamiento, cada continente y país poblado tiene gente por debajo de la línea. El sector privado es fundamental para lograr el empoderamiento y cuenta con una amplia gama de opciones, ya que como empleadores de la mayor parte de la fuerza laboral global, las compañías desempeñan un papel natural en el empoderamiento de colaboradores, clientes, proveedores y comunidades y, pueden desarrollar decenas de iniciativas guiadas por las conexiones, contextos y capacidades para lograr un alto impacto. La línea de empoderamiento establece un estándar global para la inclusión económica Se logra el empoderamiento económico completo cuando una familia puede pagar bienes y servicios básicos, ir a trabajar, contribuir al crecimiento económico y enfocarse más que en la supervivencia. Los umbrales de empoderamiento varían ampliamente de economía a economía, aumentando de un piso global de USD 12 por persona al día en términos de paridad de poder adquisitivo. En términos nominales, el empoderamiento económico en Egipto, India o Indonesia es de USD 4 a USD 5 por persona al día, por ejemplo. En Brasil, China, México o Sudáfrica, el umbral es aproximadamente el doble, de USD 8 a USD 13 diarios. En Australia, Italia o Japón, es de USD 20 a USD 40 diarios y, en Estados Unidos y Suiza, el empoderamiento requiere entre USD 55 y USD 70 por persona al día. Establecer el umbral de cada economía permite dimensionar su brecha de empoderamiento, que es el impulso en el poder de gasto necesario para que todos alcancen la línea de empoderamiento. Expandiendo sobre investigaciones previas de MGI, este artículo ofrece insights prácticos para compañías que buscan incrementar la inclusión económica a través de sus negocios centrales o presupuestos de responsabilidad social corporativa (CSR, por sus siglas en inglés). Al tiempo que reconocemos que el sector público juega un papel importante, nuestro enfoque está en lo que el sector privado podría lograr en la inclusión económica, utilizando el impacto del empoderamiento como métrica unificadora. También te puede interesar: Liderazgo sin barreras: Los ejecutivos LGBTQ+ que transforman los negocios globales Los desafíos de empoderamiento difieren entre países, incluye aquellos con niveles similares de PIB per cápita Hay muchos elementos que influyen en el empoderamiento económico tanto del lado del ingreso como del gasto. Nuestro análisis a nivel macro de 120 economías (hogar de más del 90% de la población global) se desglosa en nueve elementos de este tipo -incluyendo cuatro métricas del mercado laboral y cinco componentes principales de costo de elementos esenciales- en dimensiones medibles para capturar la escala relativa. Ilustramos la proporción de la población que se desplazaría por encima de la línea de empoderamiento si una economía pudiera igualar un elemento al mismo nivel que las economías con mejor desempeño en su nivel de ingresos, manteniendo los demás elementos constantes. Los problemas de empoderamiento pueden variar significativamente entre personas con diferentes niveles de educación y miembros de diferentes grupos demográficos. Entender lo que más importa en cada economía es importante no solo para que el sector público establezca políticas efectivas, sino también para los actores del sector privado. Con esta visión, las compañías pueden satisfacer mejor las necesidades de las poblaciones donde operan. El sector privado tiene una amplia variedad de opciones para promover el empoderamiento El sector privado emplea a la mayor parte de la fuerza laboral mundial y ayuda a mantener el costo de los elementos esenciales a un precio asequible. Las compañías también están experimentando presiones para crear impacto social. Observamos que empresas de todo el mundo contribuyen al empoderamiento económico de miles de millones de personas. Las compañías lo hacen a través de sus negocios clave, así como de sus programas de capacitación, beneficios de retención, iniciativas sociales y otras acciones. Dado que las compañías ya son grandes actores en el empoderamiento económico a nivel global, incluso un modesto aumento de su impacto positivo podría ayudar a elevar a las poblaciones vulnerables dondequiera que se encuentren. Para complementar nuestra mirada top-down hacia el empoderamiento desde el nivel de país, también tomamos una visión de abajo hacia arriba, preguntando qué están haciendo las compañías individuales ahora y qué podrían hacer mejor. Analizar los esfuerzos de ~100 compañías revela que el sector privado está tomando ~70 tipos de acciones para contribuir al empoderamiento económico. Por: Carlos Buitrago, socio de McKinsey & Company y Office Manager de McKinsey en Ecuador.