Elon Musk participó en un mitin en apoyo a Donald Trump en el Madison Square Garden durante el mes de octubre. En su intervención, el magnate tecnológico abordó diversos temas, mientras se especula sobre su próximo rol, que podría implicar la supervisión de agencias reguladoras que vigilan sus propias empresas. Este nuevo cargo de Musk genera debate sobre los posibles conflictos de interés y su influencia en el ámbito empresarial y político. ¿Cómo recortar, reducir, reestructurar e incluso desmantelar partes del gobierno federal?. Trump dijo el martes que Elon Musk y Vivek Ramaswamy dirigirán lo que denominó Departamento de Eficiencia Gubernamental. Será, dijo, “el Proyecto Manhattan” de esta era, que impulsará un cambio drástico en todo el gobierno con grandes recortes y nuevas eficiencias en las abarrotadas agencias de la burocracia federal para el 4 de julio de 2026. Para empezar, el presidente electo no abordó el hecho de que no existe tal departamento. Tampoco dio detalles sobre si sus dos partidarios ricos contratarían personal para el nuevo departamento, cuyo objetivo, según dijo, es en parte reducir la plantilla federal. Musk, quien se convirtió en uno de los mayores contribuyentes a la campaña de Trump, dijo antes de las elecciones que ayudaría al presidente electo a recortar USD 2 mil millones del presupuesto federal. Pero no explicó con detalle cómo se lograría ni qué partes del gobierno se recortarían. “Esto enviará ondas de choque a través del sistema, y a cualquiera implicado en el despilfarro del gobierno, ¡que es mucha gente!”, dijo Musk en la declaración. Te puede interesar: El patrimonio neto de Elon Musk supera los USD 300.000 millones, una semana después de la victoria de TrumpLa declaración de Trump tampoco abordaba cómo Musk en particular se encargaría de esta tarea, sin crear conflictos de intereses, dado que SpaceX se ha asegurado contratos federales por valor de más de USD 10.000 millones en la última década. SpaceX, Tesla y otras empresas creadas por Musk, como Neuralink, que fabrica chips informáticos que se implantan en el cerebro, también han sido objeto recientemente de al menos 20 investigaciones o demandas diferentes por parte de agencias federales. Eso significa que Musk vigilará de algún modo a las agencias que vigilan a sus empresas. Reducir las normativas y los gastos gubernamentales se ha convertido en una de las principales prioridades de Musk, ya que su frustración ha aumentado, sobre todo este año, con lo que considera una supervisión excesiva o redundante por parte de la Administración Federal de Aviación y el Departamento del Interior, mientras SpaceX buscaba licencias de lanzamiento para seguir probando su cohete más reciente, llamado Starship. El centro de lanzamiento de SpaceX en Texas está situado junto a un refugio nacional de vida silvestre y un parque estatal, lo que exige detalladas revisiones medioambientales antes de los lanzamientos, un proceso que ha enfurecido a Musk, ralentizando sus planes de llevar seres humanos a Marte. El nombre del nuevo departamento DOGE. También puedes leer: Fortuna de Donald Trump: ¿Cómo se hizo millonario? Ramaswamy, un novato político de 39 años, desafió a Trump por la candidatura republicana antes de abandonar la contienda y convertirse en un ferviente acólito de Trump. Mientras Trump hacía campaña el año pasado, Ramaswamy se convirtió en un frecuente representante, cantando sus alabanzas y difundiendo las teorías conspirativas que Trump había abrazado durante mucho tiempo. Como parte de su mensaje, Ramaswamy prometió ayudar a llevar aun más lejos la promesa de Trump de recortar el gobierno. Propuso eliminar inmediatamente el Departamento de Educación, el FBI y el Servicio de Impuestos Internos mediante una orden ejecutiva. Dijo que la fuerza laboral federal debería reducirse en un 75 por ciento por medio de un despido masivo. Y dijo que recortaría drásticamente la ayuda exterior a países como Ucrania, Israel y Taiwán. En 1993, después de que el presidente Bill Clinton prometiera “reinventar el gobierno”, el vicepresidente Al Gore dirigió la recién creada Asociación Nacional para la Reinvención del Gobierno. El objetivo era similar al esfuerzo de Trump: reducir el gasto federal eliminando programas despilfarradores, suprimiendo empleos innecesarios y haciendo que la burocracia funcionara mejor. Cuando terminó, cinco años después, la iniciativa de Gore había conseguido reducir algunos solapamientos en programas gubernamentales y suprimir algunos puestos de trabajo federales. Pero quedó lejos de ser una reinvención total del gobierno. Con unos tres millones de empleados, el número de funcionarios del gobierno federal ha crecido ligeramente en los últimos años. Fuente: nytimes