Sin salud no hay bienestar. La salud es la base para una vida plena y tranquila. Por ello, elegir un seguro de salud ideal y conveniente requiere de tomar en cuenta algunos aspectos claves. Adquirir un seguro de este tipo representa un beneficio porque “es una forma de proteger tu patrimonio”, dice Maira Loor, Gerente de operaciones de Humana, compañía de salud y medicina prepagada. Loor explica que cuando se presenta una emergencia médica o una enfermedad catastrófica, “las personas que no tienen una protección del seguro se ven obligadas a sacrificar su patrimonio para afrontar esa enfermedad o esa emergencia”. Es tal la importancia y la utilidad de estos seguros, que son “el rubro de mayor interés en el país por parte de la población”, según Patricio Salas, Secretario Ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Empresas de Seguros (Fedeseg). Salas agrega que la demanda está por encima de la de los seguros de vida, de autos y de bienes físicos, entre otros. “Es la demanda de protección más grande en Ecuador”. El experto, además, hace una primera diferenciación, pues se suele confundir a los seguros de salud con los servicios de medicina prepagada. “Para que sean considerados seguros, en principio, el contrato se debe firmar con una empresa de seguros. Las empresas de medicina prepagada no son compañías de seguros, aunque en esencia cubren lo mismo”. También te puede interesar: Dormir bien: un hábito infalible para cuidar el cuerpo y la mente Estas son algunas recomendaciones de los expertos para elegir el seguro más óptimo: Verificación Salas dice que, justamente, la forma de comprobar que la empresa brinda un servicio de seguros de salud es revisar si consta en la lista de empresas autorizadas para tal rubro, disponible en la página web de la Superintendencia de Compañías Valores y Seguros. Este es el ente rector tanto para las aseguradoras como para las empresas de medicina prepagada. De igual manera, es importante tomar en cuenta si la empresa está legalmente domiciliada y autorizada para operar en Ecuador. “Caso contrario, el asegurado estaría desprotegido de la normativa legal e incluso de los mecanismos disponibles para la resolución de inconvenientes o controversias”. “Esto parece una recomendación muy básica, pero ha pasado que hay personas que contratan seguros con compañías que no están legalmente autorizadas en el país”, agrega Loor. La experta añade que es aconsejable identificar el tipo de actividad personal o profesional del asegurado. De esta forma, por ejemplo, si es un ejecutivo que viaja mucho y permanece un tiempo prolongado fuera del país, quizá lo que le convenga más sea un seguro internacional. Identificar mis necesidades ¿Para qué y en qué casos necesito un seguro de salud? Hacerse esa pregunta ayudará a elegir el seguro más adecuado. “¿Quiero una cobertura exclusiva que incluya desde la atención más básica, ambulatoria, o quiero un seguro que solo me ampare en eventos mayores?”, detalla Loor. Humana, por ejemplo, tiene una cobertura oncológica (específicamente para casos de cáncer). La experta menciona que es fundamental contemplar el presupuesto disponible. “Y este aspecto va acompañado de tus hábitos de consumo. Es decir, se debe tomar en cuenta a qué prestadores o casas de salud querría acceder el asegurado”. La información es un factor decisivo. Salas, de la Fedeseg, aconseja pedir todos los detalles posibles a las aseguradoras. Entre las preguntas que recomienda hacer están: cuál es el alcance de la cobertura, qué no está cubierto en el seguro, cuáles son los límites de cada plan. “Eso ayudará a saber hasta dónde se tiene derecho a reclamar y bajo qué circunstancias. Todo eso debe estar mencionado en los contratos”. Aquí también entra la información sobre los copagos y los deducibles. Estos son los montos mínimos de los que deberán hacerse cargo los asegurados. Conocerlos evitará que surjan confusiones al momento de pagar las facturas. “Las compañías están en la obligación de entregarle todos esos detalles”, recalca Salas. Loor coincide con esto: “El mejor cliente siempre es un cliente informado”. Para eso, por ejemplo, Humana cuenta con distintos canales de comunicación: teléfono, página web, redes sociales. Experiencia y servicios adicionales Salas señala que, antes de tomar una decisión, es primordial conocer de primera mano las experiencias de otros usuarios. Él recomienda pedir al profesional de seguros que lo contacte con otros clientes para saber cómo valoran la calidad de los planes, su pertinencia, sus beneficios. Conversar con familiares que estén asegurados con esa empresa también ayuda. En esta misma línea, el experto recalca que hay que saber con qué redes médicas de hospitales o clínicas está vinculada la empresa, qué profesionales prestan sus servicios en esa red y si se acoplan a las necesidades de salud de la persona. Otro aspecto decisivo son los servicios adicionales y diferenciadores de cada empresa. Loor menciona que Humana cuenta con teleconsultas (por llamada o Internet), ambulancias terrestres, entrega de medicamentos a domicilio, asistencia en viajes, entre otros. Los consultados coinciden en que no hay una edad ideal para asegurarse ni un tope máximo, pero mientras más pronto se haga, mejor. Reconocen, no obstante, que las necesidades de salud de una persona adulta y de un niño son generalmente distintas. La excepción son los seguros médicos corporativos, que se pueden dar directamente a personas que cumplan con la edad requerida por ley para poder trabajar. Por: Óscar Molina y Ekos Research