El concepto se originó cuando un grupo de posgrado identificó que la tecnología de despegue y aterrizaje ultracorto superaba las prestaciones de los vehículos eléctricos verticales (eVTOL). Tras validar el diseño en túneles de viento y vuelos de escala reducida, el exalumno del MIT John Langford fundó formalmente la compañía en 2019 para llevar la innovación al mercado. Te puede interesar: El nuevo mapa digital del cumplimiento tributario La arquitectura del avión combina un generador a gas en el morro con dos baterías bajo el piso y ocho motores eléctricos en el ala. Esta configuración permite dimensionar el motor principal para la fase de crucero, utilizando las baterías como soporte de potencia durante las maniobras de despegue y aterrizaje. La distribución de los propulsores genera un efecto de sustentación por soplado que minimiza las necesidades de pista y reduce de forma sustancial la huella sonora en comparación con los helicópteros. Para probar el sistema, Electra desarrolló el prototipo biplaza EL2, que desde sus ensayos iniciales en 2023 acumula más de 200 vuelos exitosos. La versión comercial final buscará capturar el mercado de trayectos regionales de entre 80 y 400 kilómetros, permitiendo operar desde estacionamientos, barcazas o recintos deportivos para conectar zonas alejadas sin saturar la infraestructura aeroportuaria tradicional. (I) Fuente: Infobae