En este contexto, encontramos a la complicada relación actual entre el Gobierno y la Asamblea Nacional que los mercados internacionales no logran comprender, pues la variación de ánimo que tienen los asambleístas al momento de legislar, fiscalizar y consolidar acuerdos, es una constante. Por otro lado, el Ejecutivo está debilitado por denuncias de corrupción. Al final de todo, están las dificultades que ha tenido Guillermo Lasso al posicionar su agenda política y económica durante los últimos meses, por ejemplo, en el ámbito extractivo, donde existen muchos acuerdos por cumplir y una presión por parte de organizaciones indígenas. A todo esto, se suma el revés político que tuvo el oficialismo en las últimas elecciones seccionales y Referendo; no solo no ganó una consulta que era demasiado popular, sino que a nivel país se fortalecieron otros grupos políticos y sociales. También, existe la amenaza continúa de un nuevo levantamiento liderado por la Conaie, que poco a poco va tomando forma. Debilitado, el Gobierno está obligado a negociar y ceder espacios de poder, sobre todo cuando se designen nuevas autoridades dentro del Legislativo, y en miras a evitar una nueva movilización con escala nacional. Mercados internacionales En resumen, para los mercados internacionales el espectro político ha cambiado en el país, lo que se traduce en un riesgo latente. Se tiene una derecha debilitada incapaz de consolidarse, a la par, hay tendencias más progresistas de izquierda que se fortalecen. Esto ha provocado que la perspectiva de deuda del Ecuador sea mala, pues es probable que llegue un gobierno que no quiera pagar sus compromisos y apueste por un default. Desde una visión macroeconómica, el tener una mala perspectiva de deuda motiva a que los inversionistas vendan sus bonos, mientras tanto nadie los quiere comprar, desplomando así sus precios. Según una noticia del diario El Universo, durante los primeros meses de gestión los bonos 2030 estuvieron en un 89% de su valor; actualmente están al 49%. Para un país como el nuestro, no es sano tener un riesgo país tan alto. En un efecto cascada, al tener un endeudamiento inviable por las altas tasas de pago, los bancos y empresas encontrarían una dificultad al momento de acceder a crédito internacional, afectando directamente al ciudadano común al momento de acceder a un crédito interno, así como al desarrollo local de actuales y nuevos negocios. Esto sin contar con las dificultades que tendría el Gobierno para acceder a nuevo financiamiento multilateral. En lo microeconómico, los negocios locales se enfrentan al inminente riesgo de una nueva paralización liderada por los indígenas. El último levantamiento social registrado en junio de 2022, las pérdidas en el sector no petrolero ascendieron a USD 785,7 millones, mientras que en el petrolero fueron de USD 329,7 millones. Para el sector empresarial será muy complicado sortear nuevamente un escenario donde exista un riesgo de competencia y ventas, un riesgo financiero que impida cumplir con sus obligaciones, un riesgo de mercado donde la demanda de su producto o servicio se vea reducida abruptamente, riesgos operativos y de seguridad dependiendo el caso, donde exista un latente riesgo reputacional por la toma de decisiones coyunturales, etc. Será importante adelantarse a este escenario, identificando dichos riesgos aprovechando las oportunidades del caso, que les permita a las empresas minimizar su daño tanto macro como microeconómico y asegurar así la continuidad de su negocio. Recuerden que el estar informado sobre tu giro de negocio y el entorno en el cual se desarrolla, te permitirá tomar las mejores decisiones. Riesgo País en Ecuador Hasta ahora, el récord alcanzado durante este Gobierno fue de 1.945 puntos. Ocurrió el 13 de octubre de 2022 y respondió a la incertidumbre generada por las mesas técnicas de diálogo entre la administración y el movimiento indígena, la polarización política con el Legislativo, la reducción del precio del petróleo a escala nacional, y una negativa previsión económica mundial. Por _ Martín Guerrero, Antroproyectos