Para Javier Juncosa, Profesor de Dirección Comercial IDE Business School, es importante analizar el comportamiento histórico del canal tradicional, se evidencia un decrecimiento de las ventas totales de los comercios desde 2012 (USD 739 millones) a 2020 (USD 564 millones – año Covid-19); asimismo la cantidad de comercios se reduce en aproximadamente 12.000 en el mismo periodo; aunque las plazas de empleo que genera el sector se incrementaron en aproximadamente 8 mil. Un aliado para el desarrollo económico del país Acorde al experto, el canal tradicional es importante para la dinamización económica por: La capacidad de cobertura: El canal tradicional, o minorista, por sus características, tiene mayor capacidad de estar presente en territorios donde no están las grandes superficies. Esto permite que, localmente, se mantenga el acceso a bienes y servicios específicos, de manera conveniente reduciendo tiempos de traslado para los consumidores. La resolución de necesidades específicas de consumidores: El canal tradicional, resuelve la necesidad de acceso a bienes y servicios puntuales o emergentes para el hogar de una manera conveniente. Generan plazas de trabajo locales: El canal tradicional, por concepto, también opera como una alternativa de autoempleo, esto dinamiza las economías de los entornos locales. Su presencia aporta a la sensación de seguridad del espacio público: Un comercio abierto, genera tráfico, su existencia da vida al espacio público lo que mejora la percepción de seguridad. La emergencia sanitaria ha dejado aprendizajes importantes; por un lado, la priorización del consumo de ciertos productos como consecuencia de una menor disponibilidad de recursos (liquidez en los hogares) y, por otro lado, cobra importancia el concepto de la relación calidad-precio para los consumidores. En este sentido, las marcas que saben escuchar y, en efecto, escuchan, son las que toman mejores decisiones para ser más relevantes ante sus clientes. Es importante notar que no siempre se trata de reducir precios sino de resolver la necesidad de incrementar la relación calidad-precio y de volverse pertinentes; en esencia, las empresas deben buscar convertir a sus productos en alternativas viables durante el proceso de elección de compra. La digitalización del canal digital En realidad, pensar que el canal tradicional no se ha digitalizado es un error. Primero debemos comprender el concepto de digitalización de manera adecuada. El fin no es la integración de mejoras tecnológicas, estas son un medio que facilitan la transacción. La emergencia sanitaria enseñó a los actores (canal – consumidor) que existían medios de comunicación, de pedidos y de entrega que podían satisfacer su necesidad de acceder a bienes y servicios en estos canales sin una interacción física. No fue extraño la creación de grupos en servicios de mensajería en la que los canales receptaban pedidos de sus vecinos y los entregaban. Esto, en esencia, es digitalización.