Los trabajadores de las empresas también se vieron mucho más involucrados en los proyectos de RSE corporativos. De esta forma, el 26% de las compañías, es decir, tres de cada diez trabajadores apoyan las labores de RSE y en el 14% de ellas llegan hasta siete de cada diez. Según destacan los estudios, son las entidades de menor tamaño en las que el personal se muestra más implicado. Mientras que,en las macro corporaciones el porcentaje de participación desciende al 8%. Cabe recalcar que, aproximadamente siete de cada diez compañías disponen de programas de voluntariado, número que va en ascenso, y casi el 10% de sus empleados se han apuntado a ellos dentro de los últimos cinco años. La mayoría de los proyectos que las empresas realizan tienen como objetivo cubrir las necesidades sociales e implicarse con la sociedad, y en segundo lugar, el empleo y la integración social. El desarrollo local, reinserción social, emergencias, ayuda humanitaria o iniciativas de arte y cultura son el motor de las acciones emprendidas por las compañías. En segundo lugar, estas ponen el foco en la educación y la salud. En tercer lugar, las empresas se centran en la mejora de la empleabilidad y el acceso a nuevas oportunidades de empleo. Es importante destacar que, mujeres, infancia y juventud son los targets fundamentales en sus actuaciones. Cambios dados por Covid-19 La pandemia ha sido un acelerador de proyectos, las acciones de RSE se centran en el apoyo a la empleabilidad de colectivos vulnerables y en la formación para romper la brecha digital en la educación financiera. De las 71 participantes en el estudio, nueve de cada diez tienen un área específica dedicada a la gestión de la RSE y siete de cada diez disponen de una comisión de sostenibilidad. Más de la mitad de ellas cuentan con una fundación para canalizar buena parte de su acción social. Y la mayoría dispone de métricas para cuantificar su impacto social. Además, nueve de cada diez empresas participantes en el estudio contemplan los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en su estrategia de RSE. Sobre todo los que tienen que ver con el fomento del trabajo decente y el crecimiento económico, combatir el cambio climático o promover la igualdad de la mujer. Telecomunicaciones y alimentación y bebidas son los sectores que más ODS consideran en sus prácticas. Fuente: El País