El mundo consumió cantidades récord de petróleo, carbón y gas en 2023, lo que llevó a la contaminación por carbono que calienta el planeta a un nuevo máximo, según un informe publicado este jueves. Esto destroza las ilusiones de los científicos del clima, quienes esperaban que las emisiones globales de energía pudieran haber alcanzado su punto máximo. El crecimiento de los combustibles fósiles impulsó un aumento del 2,1% en las emisiones relacionadas con la energía en 2023, y las llevó por primera vez a más de 40.000 millones de toneladas métricas, según el informe publicado este jueves por el Instituto de Energía de Estados Unidos. El informe presenta un panorama sombrío de un mundo que lucha por dejar de depender de los combustibles fósiles que calientan el planeta, incluso cuando los impactos de la crisis climática se vuelven más intensos y mortíferos. También te puede interesar: El 64% de los ecuatorianos tiene prácticas de reciclaje, según el INEC Un calor extremo y brutal abrasa actualmente amplias zonas del planeta. Una ola de calor como ninguna otra vista en décadas arrasa gran parte de Estados Unidos, que también lidia con incendios forestales mortales, tormentas y graves inundaciones. Cientos de personas murieron cuando las temperaturas subieron a 49 ºC (120 ºF) durante la peregrinación anual Hajj a La Meca en Arabia Saudita. Y la India enfrenta actualmente una letal ola de calor de verano que mató a decenas de personas. El informe también muestra que, aunque el mundo está añadiendo energías renovables limpias a niveles récord, la demanda global de energía crece tan rápido que los combustibles fósiles llenan los vacíos. El consumo mundial de petróleo, carbón y gas aumentó un 1,5% en 2023, impulsado en particular por un fuerte crecimiento del petróleo. El año pasado, el mundo consumió más de 100 millones de barriles por día por primera vez, según el informe. Estados Unidos se mantuvo como el mayor productor de petróleo, y aumentó su producción un 8% el año pasado. En general, la proporción de combustibles fósiles en la combinación energética mundial de 2023 se mantuvo prácticamente igual en 81,5%, solo un 0,5% menos que el año anterior. El informe encontró que el crecimiento de los combustibles fósiles fue particularmente fuerte en las economías en desarrollo. El consumo de combustibles fósiles de la India aumentó un 8% el año pasado y, por primera vez en la historia, el país utilizó más carbón que Europa y Norteamérica juntas. También puedes leer: El aire contaminado se convirtió en el segundo factor de riesgo de muerte a nivel mundial En China, el uso de combustibles fósiles se disparó a un nuevo récord en 2023, un aumento del 6%. Esto ocurrió ya que el fin de sus prolongados confinamientos por el covid-19 causó un repunte de los combustibles fósiles. Sin embargo, la proporción de combustibles fósiles en la combinación energética general del país disminuyó, a medida que China agregó enormes cantidades de energías renovables. El informe, no obstante, señala algunos avances positivos. Es probable que el uso de combustibles fósiles en las principales economías avanzadas haya alcanzado su punto máximo y esté comenzando a caer, comentó. En Estados Unidos, los combustibles fósiles cayeron al 80% de la energía total consumida. En Europa, los combustibles fósiles representaron menos del 70% de la combinación energética por primera vez desde la Revolución Industrial, impulsados por la reducción de la demanda y el crecimiento de las energías renovables. La generación de energía a partir de energías renovables, excluida la hidroeléctrica, aumentó un 13% casi en su totalidad debido al auge de la energía eólica y solar, según el informe, aunque el aumento de las energías renovables no fue suficiente para igualar la mayor demanda mundial de energía, que aumentó un 2% en 2023.