En algunos sitios de reventa de entradas, los asientos de pista para la final masculina llegan a precios de más de USD 20.000 por persona. Y en la sección nosebleed –la más lejana de la cancha y conocida por los aficionados como la peor para disfrutar del espectáculo– cuesta más de USD 700 por entrada. Según aficionados que han asistido al US Open durante más de una década, una entrada que hace 12 años costaba USD 79 este año costó casi USD 300. Quienes asisten a cada edición US Open y viven en Nueva York usualmente no notaban estos incrementos en los precios. Pero este año, el incremento de los precios llamó la atención a los aficionados. A pesar de esto, durante la primera semana del torneo se registró una cifra récord de asistencia: 502.385 espectadores ocuparon los asientos de las canchas del Centro Nacional de Tenis Billie Jean King de USTA. También te puede interesar: “Ecuador Open for Business 2021” abre sus puertas a los inversionistas internacionales Los récords de asistencia no se vieron afectados ni siquiera por las altas temperaturas en la ciudad. La ola de calor en Nueva York causó temperaturas por encima de los 90 °F (que son unos 32 °C) durante tres días seguidos. Esto hace que este US Open haya sido, posiblemente, el más grande, más caluroso y más caro hasta la fecha. Fuente: Bloomberg Línea