Según lo estudiado por la proveedora de soluciones tecnológicas, las compañías ya han identificado las oportunidades que tienen por delante. Gracias a esto, han comenzado a desarrollar nuevas estrategias que van a permitir aprovecharlas al máximo. De todas formas, el libro electrónico expone algunas soluciones prácticas que aseguran que puedan llegar a buen puerto. Las oportunidades del sector Todavía estamos en medio de un momento complicado por la situación de emergencia sanitaria. Aunque la recuperación parece cada vez más cerca, el sector turístico todavía tiene muchos retos por delante. Esto, por supuesto, implica desde un prisma más optimista que hay multitud de oportunidades. Así lo entienden las empresas del sector, pues el 49% considera que habrá un cambio de los viajes de negocios no gestionados a los gestionados, mientras que el 25% predice un desarrollo de los viajes de bleisure y de las workcations. También, se opina que el futuro de los viajes de negocios podría implicar una reducción de los volúmenes en comparación con la situación previa a la pandemia (63%). ¿A mejor o a peor? Depende, pues el 13% prevé una expansión del mercado del turismo de negocios, por lo que se demuestra que hay confianza en el futuro. Los puntos en los que deben fijarse las TMC Los negocios son mejores en la vida real, por lo que hay que tener en cuenta el valor que tiene pasar tiempo de manera presencial con los clientes o socios, aunque sean potenciales. Priorizar la seguridad y mantener el bienestar de los empleados durante los viajes de negocios. Tener un papel más importante como proveedores de información en relación con el deber de diligencia versión 2.0. La principal prioridad será ofrecer información sobre salud y seguridad. Un cambio de los viajes no gestionados a los gestionados por parte de los clientes corporativos, por lo que la planificación será mucho más importante. También, un cambio general en los patrones de viaje. La cantidad será mejor, pero son más largos, los clientes hacen más en un mismo viaje y el gasto de las empresas es mayor. Un aumento de demanda de los servicios de gestión de las modificaciones en viajes, porque los cambios de última hora son cada vez más frecuentes. Los clientes empresariales se vuelven a enfocar en controlar los costes de viaje. Gestionar las estrategias de viajes sostenibles de los clientes, de modo que las TMC podrían buscar ayudar para gestionar distintas estrategias de descarbonización de los viajes. Los grandes desafíos del turismo de negocios Si tenemos en cuenta las oportunidades clave, podremos establecer también los desafíos que están por delante del turismo de negocios, que se podrían resumir en: Dificultad a la hora de obtener acceso a información confiable y actualizada de los gobiernos y de las aerolíneas. Esto tiene que ver con los problemas de planificación que generan los cambios constantes y la escasa estandarización a nivel internacional. En la misma línea, las TMC necesitan ofrecer información actualizada sobre las restricciones y los requisitos relacionados con el Covid-19. Complicaciones con el equipo. Existe la incertidumbre sobre si contratar más empleados o quedarse con un personal reducido. A su vez, preocupa saber dar con las personas adecuadas (que cuenten con nuevas habilidades) y la dificultad para dirigir un equipo de manera virtual, porque puede dañar el ánimo del personal. Hay que saber gestionar las modificaciones de los viajes, como las cancelaciones con poca antelación o el l aumento de las denegaciones de embarque. Existe una inquietud por los costes de la inversión tecnológica, pues la digitalización será vital para desbloquear muchas oportunidades. Necesitan garantizar el acceso a la totalidad del contenido para poder ofrecerlo a sus clientes. Las soluciones para mejorar el crecimiento En base a todo lo que hemos visto, el informe ha establecido algunos puntos clave para alcanzar la recuperación y alcanzar una estabilidad que vaya de la mano del éxito. Estas soluciones pasan por tres ejes, que son los siguientes: Ofrecer más servicios y contenidos: Como la diversificación hacia nuevas fuentes de ingresos es la principal opción para las TMC (69%), necesitan mejorar sus servicios y contenidos. Para empezar, es importante que se conviertan en una fuente única de información y fomentar el deber de diligencia del viajero. También, tienen que vender más productos además de los vuelos, como alojamiento, billetes de tren, alquiler de automóviles, reuniones y otras opciones que sean interesantes para los clientes. Mejor, si al mismo tiempo apuestan por herramientas de gestión y seguimiento de viajes sostenibles, como marca la tendencia. El viaje debe ser asimismo seguro en cuanto a medidas Covid se refiere y hay que apostar por los viajes de «Bleisure» (ocio y trabajo) y las workcations (vacaciones combinadas con trabajo). Presentar una tecnología más inteligente y orientada al usuario: Las TMC necesitan apostar por la tecnología para mejorar el servicio al cliente y seguir creciendo. Por ejemplo, conviene automatizar las tareas manuales para lograr más con menos personal. Así se optimizan los costes y se mejora la productividad. Por ello, hay que replantearse la estrategia informática general y, quizá, tercerizar la función de la tecnología de la información (TI). Por supuesto, es necesaria una tecnología empresarial más inteligente y con mejores herramientas, como una plataforma de gestión de las relaciones con los clientes. A su vez, hay que trabajar con las aerolíneas para crear nuevos productos y asegurar el contenido a través de la Nueva Capacidad de Distribución (NDC,) de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés). Fuente: TecnoHotel News