Según, www.eleconomista.es, el turismo wellness o de bienestar se está transformando completamente y cada vez implica más interactuar activamente con el destino. De acuerdo a un reportaje y análisis publicado por este portal, se trata de una tendencia turística global alineada con una perspectiva más amplia del concepto de bienestar que sin duda hará cambiar la forma en la que los destinos se presentan ante sus visitantes. El concepto de bienestar activo abarca actividades preventivas, proactivas y enfocadas en mejorar el estilo de vida, tales como el ejercicio físico, la alimentación saludable, la relajación y los tratamientos terapéuticos. Esto se refleja en la evolución del turismo de bienestar hacia enfoques más dinámicos, donde los destinos turísticos están adaptando sus estrategias para satisfacer las nuevas motivaciones de los viajeros, especialmente en el contexto post-pandémico. También te puedes interesar: Qué tendencias de viajes revelan los tableros de Pinterest Este cambio implica una mayor interacción del turista con el destino, promoviendo experiencias que fomenten un estilo de vida equilibrado y saludable. Entre las actividades que experimentan un crecimiento notable se encuentran las disciplinas deportivas, el senderismo suave y los deportes acuáticos, así como prácticas tradicionales de bienestar como el spa y las experiencias gastronómicas. Los análisis de Mabrian, una empresa de inteligencia de viajes, identifican cinco impulsores clave para este segmento en los próximos años. Estos incluyen convertir el bienestar activo en productos turísticos, aprovechando la creciente disposición de los viajeros a participar en actividades que combinen la exploración con el bienestar físico y emocional. También te puedes leer: Los mejores tours de vinos del Cono Sur para viajeros exigentes En Europa, este enfoque se manifiesta con fuerza, donde las actividades relacionadas con el turismo activo, la gastronomía y la naturaleza son cada vez más populares entre los viajeros. La pandemia ha acelerado este cambio, reforzando la preferencia por experiencias al aire libre y un estilo de vida activo. En el top diez de las actividades experienciales para el viajero se sitúa los tours de senderismo y acampada con un 22,55% del total de los comentarios de los turistas (con un crecimiento de casi el 10% frente a 2019), seguido de los tours en bicicleta con un 19,93%, kayaks y canoas (15,70%), spa (12,61%), clases de cocina (10,21%). Le siguen en la lista de actividades favoritas para los viajeros europeos el windsurf o kitesurf con el 3,75% y otras con menor interés como las granjas (2,51%), los campos de golf (1,88%), los recorridos de running (1,80%) o las rutas de senderismo (1,42%). Fuente: El Economista