Este crecimiento responde, en gran medida, a restricciones en la oferta global. China, que concentra aproximadamente el 79% de la producción mundial de tungsteno, ha limitado sus exportaciones, generando una reducción significativa en la disponibilidad del metal en los mercados internacionales. Esta situación ha provocado una presión alcista en los precios, evidenciando la alta dependencia global de este proveedor. A este factor se suma el incremento sostenido de la demanda en el sector defensa. El tungsteno es un material clave en la fabricación de municiones, misiles, blindaje y componentes de alta resistencia, lo que lo convierte en un recurso estratégico en un entorno internacional caracterizado por el aumento del gasto militar. También te puede convenir: Aeropuerto de Quito lidera Sudamérica como el Mejor Aeropuerto Regional Paralelamente, su uso en industrias tecnológicas ha reforzado su relevancia. El metal es ampliamente utilizado en la producción de semiconductores, herramientas industriales y aplicaciones aeroespaciales, sectores que continúan expandiéndose a nivel global. A pesar de su fuerte crecimiento, el mercado del tungsteno mantiene una escala relativamente reducida, con un valor estimado de alrededor de USD 16.000 millones. Esta dimensión limitada amplifica la sensibilidad del mercado ante cambios en la oferta y la demanda, lo que explica, en parte, la magnitud de su reciente valorización. Fuente: Bloomberg Línea