En una entrevista con Revista Ekos, Andrés Zhang, Director de la Cámara de Comercio Ecuatoriano China, cuenta los detalles de este trascendental pacto y sus repercusiones para el futuro económico de Ecuador. El empresario destaca que uno de los principales desafíos enfrentados durante las negociaciones fue el huso horario, con una diferencia de 13 horas, complicando las interacciones en tiempo real. Además, el contexto de la pandemia obligó a que todas las negociaciones se realizaran virtualmente, lo que no impidió que se llegara a un acuerdo robusto y favorable. “El tratado ha sido asimétrico a favor de los intereses de Ecuador, protegiendo 828 partidas arancelarias sensibles para nuestro sector manufacturero,” señala. A corto plazo, Zhang anticipa que la balanza comercial pueda inclinarse a favor de China, debido a la necesidad de adaptarse a las condiciones del mercado asiático. “Es crucial acortar la curva de aprendizaje y activamente buscar compradores chinos,” advierte Zhang. A largo plazo, sin embargo, espera que el acuerdo beneficie significativamente al sector exportador de Ecuador, especialmente en áreas como la seguridad alimentaria, donde Ecuador puede ofrecer productos de alta calidad e inocuidad. Entre los principales beneficiarios están los camarones, concentrados de metales y el banano, cuyos aranceles se reducirán gradualmente a cero en un plazo de diez años. Productos no tradicionales como la pitahaya, el arándano y la uvilla, disfrutan de exenciones arancelarias inmediatas, lo que augura un impulso considerable para estos sectores. El objetivo primordial de Ecuador con este acuerdo es alcanzar un equilibrio en la balanza comercial y fomentar un crecimiento bilateral equitativo. “Es vital empoderar a instituciones como Agrocalidad y ProEcuador para maximizar los beneficios del acuerdo,” subraya. Además, destaca la importancia de la estandarización de la calidad y el desarrollo técnico y funcional de sectores como el de la pitahaya. La pitahaya se beneficia del TLC La pitahaya es uno de los productos más prometedores del TLC con China. Conocida como la “fruta del dragón” en el gigante asiático, se distingue como un producto premium único. En el caso de la pitahaya amarilla de la especie palora, Ecuador es el único país habilitado actualmente para exportar a China. Zhang enfatizó que, más que incrementar la producción, es homologar las técnicas de producción, logrando una estandarización de calidad entre todos los productores. También te puede interesar: Desafíos y oportunidades del sector exportador ecuatoriano Para aumentar las exportaciones, propone participar en ferias de frutas en China y diversificar los canales de distribución, extendiéndose más allá de los mercados mayoristas hacia el sector minorista especializado. Estas estrategias podrían catapultar la presencia de la pitahaya ecuatoriana en los mercados internacionales, especialmente en los mercados asiáticos, donde existe la mayor demanda.