Entre equidad real, cultura y bienestar, su liderazgo convierte la gestión de personas en resultados sostenibles. Edisabel Gutiérrez, Gerente Corporativo de Talento Humano de Eurofish S.A., impulsa una gestión que mide, escucha y corrige. Su enfoque prioriza meritocracia, respeto y oportunidades, con un mensaje claro: “Nuestra gente es el corazón de cada proceso; si ellas crecen, Eurofish trasciende”. Esa visión acompaña el reconocimiento #1 en Los Mejores Lugares para Trabajar™ para Mujeres en Ecuador 2025 de Great Place to Work®. Equidad con método La equidad no es una promesa: es un sistema que se diseña, se ejecuta y se audita. Por eso, la estrategia se apoya en el cierre de brechas con políticas de igualdad salarial y procesos de selección ciegos, orientados a eliminar sesgos inconscientes y fortalecer la meritocracia. A la par, se impulsa el empoderamiento en la cadena de valor con programas para que más mujeres en plantas de producción asciendan a actividades técnicas y asuman roles de supervisión y liderazgo. Bienestar que se gestiona En compensación, su mirada combina desempeño y cuidado. Eurofish articula bonos por productividad, incentivos y beneficios que sostienen el día a día. A la par, promueve el “salario emocional” con salud mental, prevención, nutrición y formación continua. “El éxito del negocio es inseparable de la calidad de vida de nuestra gente”, asegura. El bienestar, dice, es la base de la productividad. Liderazgo que escucha Gutiérrez impulsa un liderazgo con herramientas, no con discurso vacío. Promueve programas de inteligencia emocional, mentoría inversa y liderazgo inclusivo. “Los líderes deben escuchar para transformar”, comenta. Esa escucha activa permite ajustar políticas, anticipar conflictos y fortalecer la conexión con el propósito. Para ella, “el verdadero liderazgo inspira, no impone”. Una cultura que deja huella “Lo que nos hace un mejor lugar es la convicción de que la dignidad humana y el valor de la mujer son innegociables”, dice Gutiérrez. En un entorno industrial desafiante, ha logrado convertir la planta en una plataforma de empoderamiento, donde cada colaboradora tiene voz y oportunidad. “No solo procesamos productos de calidad mundial, cultivamos la grandeza de quienes los hacen posibles”. Para Edisabel, el reconocimiento confirma un modelo sostenible. “Nuestra gente es el corazón; si crecen, Eurofish trasciende”, afirma. Su apuesta es clara: reglas transparentes y oportunidades reales para que más mujeres lideren bajo una convicción: “la dignidad humana y el valor de la mujer son innegociables”.