Desde hace algunos meses, las estanterías de supermercados y tiendas en el Ecuador exhiben un distintivo nuevo en las latas y empaques de conservas de atún: un sello azul intenso con la silueta de un pez y las siglas MSC. Se trata del certificado del Marine Stewardship Council, el estándar de pesca sostenible más reconocido a nivel mundial. También puedes leer: La ONU destinará USD 36 millones para la protección de manglares en Ecuador Las empresas afiliadas a TUNACONS obtienen este sello como resultado de más de 10 años de trabajo colaborativo entre el sector público, privado y la sociedad civil. En este proceso, WWF-Ecuador brindó asesoría científica y técnica a la flota conformada por 58 embarcaciones de cerco que pescan en el océano Pacífico Oriental y forman parte de TUNACONS, fundación creada por la industria a partir de este esfuerzo colectivo, que hoy trabaja por una visión más allá de la certificación. La pesquería de atún representa un pilar económico clave para Ecuador: en 2024 aportó un 1,15% al PIB nacional y generó más de 30.000 empleos directos relacionados con la captura, procesamiento y comercialización del producto. Actualmente, Ecuador es el segundo mayor procesador de atún a nivel mundial y ha logrado certificar, bajo el estándar MSC un 30% de su captura anual. El estándar MSC obtenido para el 100% de la flota atunera de cerco que integra TUNACONS representa: Poblaciones de atunes tropicales en niveles saludables, evitando la sobrepesca. El uso de datos científicos para definir límites de captura. Reducción del impacto sobre el ecosistema marino, incluyendo la buena manipulación y manejo de la captura incidental de otras especies. Mejores prácticas y tecnología para proteger ecosistemas sensibles como Galápagos y evitar la contaminación por plásticos . Monitoreo permanente de la operación de toda su flota y capacitación constante, mejora continua y cumplimiento normativo. “Normalmente pensamos en el atún como comida, antes que como un pez que juega un rol fundamental para la salud de nuestro planeta azul”, explica Pablo Guerrero, Director de Conservación Marina de WWF-Ecuador. “Al nadar, alimentarse y defecar, el atún moviliza nutrientes entre las diferentes capas del océano, favoreciendo la producción de plancton. Este plancton alimenta a miles de especies marinas y produce cerca del 50% del oxígeno que respiramos”. Como parte de su importancia ecológica, el atún se ubica en la cima de la cadena trófica marina, lo que significa que regula poblaciones de peces más pequeños, garantizando disponibilidad de alimento para otras especies marinas. También puedes leer: Starbucks implementa iniciativas de sostenibilidad en sus productos “Es por esta razón, que en estos tiempos se torna indispensable que diversos sectores trabajen juntos en la búsqueda de soluciones prácticas a problemas ambientales. Hoy, por el Día Mundial del Atún celebramos que Ecuador ha alcanzado la certificación MSC y además, se ha convertido en un motor de transformación para la región. Para WWF así luce el resultado de una alianza transformacional y una ruta hacia el desarrollo sostenible”, concluye Guerrero.